Opinión

El error de cálculo de Omar Fernández

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Por Juan Carlos Guillén


El príncipe, como se le conoce en los corillos políticos, por estar montado sobre la maquinaria de su padre, advirtió junto a su equipo una oportunidad para ir tras la alcaldía del Distrito Nacional y derrocar a Carolina Mejía, quien hasta este momento según las encuestas más serias hechas en el DN, sobrepasa todavía más del 50% de la aceptación de los capitaleños.

Ese error torpe del novato equipo político de Omar Fernández le ha costado una merma de unos 9 puntos en su popularidad, fruto de que sectores que creen que la experiencia y los resultados son la principal carta de presentación para aspirar a la alcaldía o senaduría del Distrito Nacional, lo han abandonado tras entender que este quiere ir dos pasos delante de la rueda.

Sin embargo, su equipo está tratando de resolverlo, pero ya es muy tarde, por lo que amigos del hijo del líder buscan abrirle un espacio a otras candidaturas en el distrito a costa incluso, de algunas figuras de La Fuerza del Pueblo, que confiando que esa organización política es limpia, transparente y que además se juega una buena política, han querido, todavía a lo interno manifestar sus aspiraciones a ciertas posiciones en la capital, pero parece ser que todas las posiciones de la capital están reservadas para la voluntad de Omar Fernández.

Esto, sin dudas, lo único que evidencia es que por querer forzar con su agenda particular, este pone en riesgo la agenda general que lleva el expresidente Fernández en esta organización política.

El reto más grande que debe enfrentar el joven Omar, es aprender a lidiar con los deseos de poder, que es muy mal consejero. Eso se lo puede contar su padre, siempre y cuando él se lo permita, salvo que él quera tener sus propios errores y convertirse en el arquitecto de un brillante presente que puede convertirse en un oscuro fracaso.

El más joven político de los Fernández parecería tener una opción y es seguir los pasos de Faride Raful, quien fue diputada por la misma circunscripción que él y posteriormente brinco a la senaduría, pero la mala noticia para el diputado es que, ni él es Faride ni su partido flota en las circunstancias en las cuales lo hacía del PRM en el 2020.