Por Fausto Montes de Oca | @faumontes
La Asociación de Jóvenes Empresarios (ANJE) ha convocado a un debate presidencial, creemos muy pertinente y beneficioso para nuestra democracia que los candidatos presidenciales concurran a debatir.
Hasta para ser evaluado para un empleo, hay que tener previamente una entrevista laboral para obtenerlo. La ciudadanía aspira a que, quien dirija los destinos de la nación, les comunique sus ideas sobre cómo piensa llevar a cabo dichas tareas.
En la República Dominicana, este ideal, aún no se concretiza; los candidatos siempre encuentran una razón más importante que el anhelo de la población para no ir al debate presidencial.
El ejemplo más socorrido es “el que está arriba en las encuestas no debate” nada más falso que eso, el debate no un privilegio de los candidatos es un derecho que tienen los ciudadanos de saber cómo piensan quienes dirigirán la cosa pública a partir del 16 de agosto del 2020.
Haciendo un poco de historia fue un 26 de septiembre de 1960 que se celebraría en Estados Unidos el debate presidencial que cambiaria para siempre la política en aquel país. El debate entre Nixon y Kennedy, atrajo la atención de 70 millones de norteamericanos.
En un debate se exponen ideas , programas de gobierno, visión de país; en fin, se comunica todo lo que un candidato, ofrece a su electorado. La exposición de las ideas se hacen frente a las cámaras para que el público, que son los ciudadanos, o mejor dicho, los clientes de nuestra democracia, puedan sacar sus propias conclusiones sobre a quién les estarán votando.
La democracia no es muda, es conversadora, le urgen conocer lo que piensan quienes aspiran a dirigir a la nación. En el referido debate de Kennedy frente a Nixon, incluyó turnos de presentación, preguntas de un panel de periodistas y declaraciones finales.



