Editorial

El Congreso dominicano deben de pisar fino

El Pregonero
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El Congreso dominicano deben de pisar fino, hay injerencias e injerencias y por mucho que dependamos del Tío Sam, lo nuestro no pueden ser tan pusilánimes de aceptar cosas que nos hunda.

Por otro lado, la población debe de estar ojo avizor y por una vez, pasar factura a aquellos que no piensan, ni en sus votantes, ni en el país, a la hora de emitir leyes, nuestras autoridades seguirán haciendo lo que se les pega la gana, si saben que cada cuatro años seguirán siendo elegidos, puesto que sus desmanes no les afectan, todo lo que estamos pasando es responsabilidad única y exclusivamente de aquellos que votan por líneas, por sobrecitos y que escogen representantes casi por deporte. 

Lo decimos por la ley de trata que cursa en el Congreso, sometida por Presidencia, una muy “humana”, pero que no se adapta a nuestra realidad, cualquier ciudadano del país vecino, podría caber dentro de la descripción de trata, refugiado, etc., puesto que sabemos la situación de necesidad en la que se encuentran y la gran mayoría m, si no todos entran al país a través de mafias por lo que caen dentro de la descripción de trata y tráfico humano y de aprobarse, abriría las puertas de la frontera , ni más, ni menos y una vez más vemos cómo la comunidad internacional busca un bajadero para quitarse el problema haitiano encima.

No parecen entender que no hay solución dominicana para Haití, que aquí el horno tampoco está para galleticas y que sus numerosas intentonas al respecto, no hacen más que crispar los ánimos ya de por sí inestables y crear más malquerencias entre vecinos, que a los únicos que afectan es a los que necesitan la ayuda, porque a la mala, nada cae bien y llevarán las cosas al punto de no retorno. 

Entre las bellezas que se pueden identificar en ella aparece que ninguna “víctima” de trata podrá ser devuelto a su país de manera forzosa, y como todos califican, tendríamos que darles el estatus de residentes, además hay una escala de nuevos impuestos que los dominicanos tendremos que pagar para poder mantener mientras se encuentren en el país a todos aquellos que la ley entienda como víctima, además deja en manos de la víctima el negarse a aceptar las ayudas de sociales de Estado, este último no podría negarse a otorgarlas, siendo así, eliminen la frontera, lo triste es tener que dar la razón a los conspiranoicos, porque lo mucho hasta Dios lo ve.

¿Habrán leído al menos el proyecto antes de enviarlo? 

elpregonerord@gmail.com