Opinión

El cebo de ser “Profesional Joven” en República Dominicana

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Por Amaly Abreu A.
Ser profesional joven en República Dominicana es todo un reto, y hasta puede considerarse una perdida de tiempo y dinero; al invertir horas de estudios en una universidad, cuando al salir de ella las oportunidades de ejercer la carrera es casi nula. Hago referencia a la palabra cebo, como adjetivo a la palabra imaginación, sueños y anhelos.
Si estudiaste Administración de Empresas, Mercadeo y Contabilidad; en una oportunidad muy remota puedes conseguir entrar a un Banco como cajero, porque tampoco piensen que vas a entrar de una vez al área de servicio o de negocios y mucho menos a la administrativa. Si estudiaste Derecho, ni falta te hacía hacerlo; con ser un buscón más a fuera de cualquier Ministerio generaría más ingresos que un Abogado ya graduado. Si estudiaste Medicina, debes hacer magia para entrar a un hospital y que te salga el nombramiento como aquellas personas que estudian enfermería. Si estudiaste Relaciones Internacionales, mejor ni te digo que has perdido no solo el tiempo; porque es casi imposible que encuentres trabajo, sino eres hijo, hija, novia, amante y/o esposa de alguien que esté pegao’, siendo honestos.
Peor te va si te empeñas en hacer maestrías, especialidades y te frustras en aprender idiomas para ser más competente en tu entorno laboral. Cuando por fin encuentras trabajo en tu área tampoco te pienses que por tener un excelente resumé te van a pagar mas de 60,000 pesos, no! Jamás! Como mucho 30,000 y es tu hablando y hablando. Por lo que uno se pregunta… ¿A qué fui a la universidad? ¿Para qué estudie tanto? La respuesta es simple, para poner el titulo en la pared enmarcado y ponerte el anillo de graduado.
Lo dice quién con 27 años de edad tiene 3 títulos de grado, 2 realizados en República Dominicana y el Grado en Derecho realizado en España. Especialidad en Geopolítica, Maestría en Relaciones Internacionales, más de 17 diplomados en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales y el dominio de 6 idiomas. Y todos esto para tenerlo guardados en casa o en su defectos enmarcados en la pared.