Durante meses los dominicanos tuvimos la esperanza de que el espíritu de la ley se tomara en cuenta y nuestros legisladores permitieran que los senadores no se beneficiaran de un arrastre odioso e injusto.
También se esperaba que el metodo D’Hont desapareciera y el voto preferencial fuera lo que ha debido ser siempre, una escogencia por la decisión del voto directo de los electores y no se siguieran viendo los casos de legisladores con tres mil votos y «perdedores» con 8 mil votos en un desconocimiento total a la decisión de la población votante.
Pero no ha sido así, los senadores seguiran cogiendo los mangos bajitos arrastrados por el voto de los diputados y mucho talento se quedará fuera, por la manipulación de nuestros congresistas del sistema.
Pero todo en la vida es un boomerang, esperemos que no terminen llorando sangre, porque definitivamente están en la acera contraria de los intereses de la población.
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