Por Yancari Fleming
Las celebraciones siempre sirvieron para crear identidad, a propósito de este mes de febrero comúnmente conocido como el mes del amor, “dime que celebras y te diré de dónde eres o, qué tendencia religiosa sigues”.
La realidad es que la mayoría, por no decir todas, las celebraciones que muchos de nosotros festejamos son originarias o impuestas por la iglesia católica tratando de santificar o eliminar muchas festividades, sacrificios y ritos que se realizaban en los tiempos del imperio romano.
Hablemos un poco de que se celebraba entre el 13, 14 y 15 de febrero bajo el poder del imperio romana, en aquellos tiempos, se dice que los sacerdotes el 14 de febrero realizaban una consagración especial con los miembros más ilustres de la ciudad, para preparar todo el evento y al día siguiente celebrar el 15 de febrero, lo que se llamaba fiesta LUPERCALIA, en honor al dios lupercus, “el protector de los pastores y rebaños”.
En la celebración de esta fiesta Lupercalia se emulaba una cabra y con esta correa hecha de piel de cabra y remojada con su sangre las mujeres de esa época esperaba ser azotadas con este látigo de piel del animal mutilado, ya que se creía que con este sacrificio el Dios Lupercus le otorgaría la fertilidad. Esta celebración fue eliminada siglos más tarde por el papa Gelasio e instauró la celebración del 14 de febrero como día del amor y la amistad sustituyendo aquel sacrificio.
Pero… Quién fue San Valentín, se dice que fue uno de los tres santos mártires, aún no comprobado que vivieron en la antigua Roma, el mismo fue decapitado por el emperador Claudio II, por casar a los soldados a escondidas, ya que aquella práctica estaba prohibida en esa época. Sin embargo esta misma celebración del 14 de febrero impuesta por la iglesia católica, fue retirada por la misma en el 1960, no obstante en muchos países se volvió algo cultural y hasta la fecha se sigue celebrando.
Lo cierto es que desde los primeros siglos este mes ha estado motivado por el amor, porque amar es una necesidad intrínseca del ser humano, aunque muchos no entiendan que hay muchas maneras de amar y muchas cosas a las cuales amar, porque cada quien ama desde conforme a lo aprendido en su vida, pero ama!
Desde entonces el amor no ha olvidado a nadie, ciertamente esta fuerza nos mueve hacia un sentido, las tiendas todos los años nos bombardean elevando esos corazones y rosas tan rojas, formándonos a sentir el palpitar de nuestro corazón, algunos los clasifican comercial, hipócrita, efímero, cursi pero a mí en lo particular me encanta.
Para terminar de alguna manera todos estamos enfermos de amor o buscando a quien o, qué amar porque el amor a nadie olvida.
La autora es Lic. En Administración de empresa.



