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Ejército pretende gastar más de RD$200 millones en artículos en medio de crisis fronteriza

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Por Kelvin Ortiz Faña


El Pregonero, Santo Domingo. – En momentos en que la República Dominicana enfrenta importantes desafíos de seguridad en su frontera con Haití, el Ejército de República Dominicana (ERD) que dirige el Mayor General Jimmy Arias Grullón, impulsa un proceso de compras por RD$234,886,544.02, destinado a la adquisición de uniformes, botas, boinas, accesorios militares y otros equipos, incluyendo artículos que serán utilizados en los desfiles conmemorativos del 6 de noviembre de 2026 y del año 2027.

La solicitud, identificada con el número ERD-CCC-LPN-2026-0004, fechada el 20 de octubre de 2026, contiene 147 partidas y ha generado cuestionamientos sobre las prioridades presupuestarias de la institución militar en una coyuntura que demanda atención permanente a la vigilancia fronteriza y las condiciones de servicio de sus miembros.

El documento oficial establece expresamente que los artículos serán utilizados en los desfiles militares conmemorativos, aunque también incluye equipamiento táctico, vestimenta de campaña y materiales destinados a diferentes unidades del Ejército.

Entre las partidas más llamativas figuran RD$36.4 millones para 5,165 pares de botas tácticas color coyote, RD$25.5 millones para 5,273 juegos de uniformes, RD$14.1 millones para mochilas tácticas y RD$10.2 millones para botas tácticas negras.

Asimismo, aparecen RD$3.4 millones para quepis masculinos y femeninos, con precios unitarios estimados de RD$22,066 y RD$23,364, respectivamente, además de millones de pesos destinados a boinas, bufandas, insignias y otros accesorios.

¿Desfiles millonarios mientras la frontera exige mayores recursos?

La controversia no radica únicamente en la adquisición de indumentaria militar, necesaria para el funcionamiento institucional, sino en la oportunidad, los precios estimados y la justificación de determinadas partidas en medio de un escenario fronterizo particularmente delicado.

Mientras las autoridades insisten en la importancia de mantener una frontera segura, surge una pregunta inevitable: ¿están siendo destinados los recursos suficientes a mejorar las condiciones de los soldados que permanecen desplegados en la línea fronteriza?

La situación también coloca bajo escrutinio la gestión del comandante general del Ejército, particularmente en lo relativo a sus prioridades administrativas y su relación con los miembros de la institución.

Reuniones con empresarios y cuestionamientos internos

A los cuestionamientos por la millonaria solicitud de compras se suman señalamientos sobre encuentros del comandante general del Ejército con empresarios, reuniones cuyo propósito y relación con las necesidades institucionales ameritan mayor claridad pública.

De igual manera, han surgido versiones sobre un supuesto malestar entre miembros de la institución militar respecto al estilo de dirección de su comandante. Sin embargo, estas informaciones requieren testimonios verificables y una respuesta oficial antes de establecer que existe un descontento generalizado dentro de las filas militares.

La institución debe explicar si las reuniones empresariales responden a iniciativas de cooperación, asuntos institucionales u otros objetivos, así como aclarar cualquier inquietud relacionada con el bienestar de sus soldados.

Una licitación que merece explicaciones

Otro aspecto que llama la atención es que el documento contempla precios estimados de RD$7,056.40 por cada par de botas tácticas color coyote, RD$7,670 por mochila táctica y RD$100,300 por cada equipo antimotines destinado a la Policía Militar.

Aunque estos montos no demuestran por sí solos irregularidades, justifican una revisión de las especificaciones técnicas, los estudios de mercado y los criterios utilizados para establecer los valores de referencia.

Además, el expediente consultado corresponde a una solicitud de compra, por lo que no constituye evidencia de que los recursos hayan sido desembolsados ni de que exista una adjudicación definitiva.

La seguridad fronteriza debe ser prioridad

El Ejército tiene la responsabilidad de garantizar la defensa territorial y mantener la preparación de sus tropas. Por ello, cualquier inversión millonaria debe responder a necesidades comprobables, especialmente cuando la seguridad fronteriza constituye uno de los principales desafíos nacionales.

La ciudadanía merece conocer qué proporción de estos RD$234.8 millones corresponde a necesidades operativas indispensables y cuánto se destinará específicamente a vestimenta ceremonial y artículos para desfiles.

También resulta pertinente conocer las condiciones de alojamiento, alimentación, transporte, equipamiento y protección de los militares que cumplen servicio en la frontera.

En momentos en que la nación necesita soldados motivados, bien equipados y respaldados por sus superiores, el Ejército debe demostrar que sus prioridades están alineadas con las necesidades reales de la defensa nacional.

La transparencia en las compras militares, las explicaciones sobre las reuniones empresariales y la atención a las inquietudes de los soldados constituyen asuntos que la comandancia general no debería dejar sin respuesta.