Durante años nos hemos dedicado a acabar con los políticos, con razones muchas veces y desconocimiento otras, después de todo los seres humanos siempre nos creemos dueños de la verdad absoluta, hemos rogado por la integración de otros actores en el ruedo político, solo para darnos cuenta, que aún con sus bemoles los políticos velan más por los intereses de la gente.
¿Acaso sentimos que los numerosos miembros de la mal llamada «sociedad civil’ en el ejercicio del poder? Más bien son títeres de algunos sectores que por H o R no se atreve a tirarse al ruedo y prefiere usar sus rostros para usarnos de tontos útiles, poco a poco han permeado el sistema y hacen sus diabluras, pero quienes cargan con la tara de sus acciones son como siempre los partidos políticos, mismos que se han dejado utilizar de vehículo y han permitido que gente que no mueve un voto por su influencia externa o de recursos sustituyan su dirigencia.
Hoy con la desaparición de los partidos estamos poniendo en peligro la democracia, ¿realmente creemos que con un bipartidismo existirá? La pluralidad permite aunque sea que tengan que sentarse más gente en la mesa de negociación y no se puede comprar a todo mundo, pero con pocos actores es cuestión de repartirse el pastel y si por lo menos fuese entre los partidos pasa, el tema es que a juzgar con los proyectos y fichas que se mueven, parece que son otros quienes nos gobiernan.
Y lo peor es que parece que ni cuenta se dan.
elpregonerord@gmail.com



