El Pregonero, Nueva York. – La comunidad dominicana en Estados Unidos ha levantado la voz en apoyo a Heury Secundino Gómez Grullón, residente permanente legal y padre de un joven con discapacidad severa, quien enfrenta un proceso de deportación tras ser detenido por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 5 de agosto de 2025 en el Aeropuerto Internacional de Newark, Nueva Jersey.
Gómez Grullón ha vivido en Estados Unidos por más de 20 años, trabajando, pagando impuestos y contribuyendo activamente a su comunidad. Sin embargo, viejas condenas menores, resueltas en 2017, son ahora utilizadas como base para su deportación, a pesar de que ya cumplió las penas correspondientes y no representa riesgo para la sociedad.
Heury es el cuidador principal de Noah, su hijo de 18 años, ciudadano estadounidense con discapacidad severa, quien requiere traqueostomía, sonda de alimentación y supervisión médica constante.2343f41c-6a81-4312-9a75-b6928991c3a4 
En marzo de 2025, el Tribunal de Familia de El Bronx le otorgó la custodia total y permanente, reconociendo su compromiso y preparación para garantizar la vida y bienestar de su hijo. La detención de Heury ha paralizado el proceso de alta médica de Noah, que dependía de la presencia y capacitación de su padre para poder continuar en casa.
Actualmente, Heury se encuentra recluido en el North Lake Processing Center en Baldwin, Michigan, un centro de detención operado por la corporación privada GEO Group, a cientos de millas de su hogar y de su hijo hospitalizado.
La comunidad dominicana en Nueva York ha reaccionado con indignación y solidaridad, organizando una campaña de recaudación en GoFundMe para cubrir los costos de la defensa legal. Abogados de inmigración sostienen que el caso de Gómez Grullón califica bajo la “petty offense exception” de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que impide la deportación de residentes permanentes con delitos menores y sentencias cortas.
Llamado urgente a las autoridades
Líderes comunitarios, activistas y familiares hacen un llamado a congresistas, senadores estatales y medios de comunicación para visibilizar el caso y presionar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para frenar la deportación.
“Cada día de detención es un día más que Noah permanece en el hospital sin el cuidado de su padre”, señalaron los organizadores de la campaña.
Este caso reabre el debate sobre el uso de delitos menores antiguos como base para procesos de deportación y pone en el centro de la discusión el impacto humano de las políticas migratorias en familias con situaciones médicas críticas.



