Por Dra. Eva Nicole González.
En la primera parte de este artículo tratamos el concepto de “dietas détox” sus consecuencias y limitaciones en el campo de investigación. Así como también los conceptos de intoxicación y desintoxicación que se han comercializado con el fin de promover o vender productos y suplementos alimenticios.
En esta parte trataremos aquello que podemos hacer para disminuir la exposición a estas sustancias químicas, los nutrientes y/o suplementos que tienen eficacia comprobada de desintoxicación, las medidas que se pueden tomar para aplicar en la vida diaria y cuales herramientas tenemos disponibles para lograrlo.
La industrialización global ha sido responsable del aumento en la cantidad de productos químicos que usamos diariamente con el fin de facilitarnos las tareas, mejorar nuestra apariencia física y demás.
Algunos de estos químicos sintéticos resultan tóxicos a altas dosis y tienen la característica de que se almacenan en el cuerpo humano, sobre todo en tejido adiposo, provocando daños a nivel endocrino, neurológico, cardiovascular, reproductivo y metabólico.
Tenemos entre los más comúnmente utilizados y con ensayos que demuestran daño al cuerpo humano: los contaminantes orgánicos persistentes (COP), los ftalatos, el bisfenol A, los mohos, el yodo, el mercurio, plomo, cadmio, arsénico, y aluminio.
Como mencionamos anteriormente, existen ciertos componentes nutricionales que han demostrado poseer propiedades de desintoxicación mediante estudios preliminares, este campo aún esta en estudio y promete resultados que pueden ser utilizados en el futuro para dietas con fines de desintoxicación.
Los primeros son el ácido málico (se encuentra en uvas, cereza y vino), el ácido cítrico (frutas cítricas como mandarina, limón, toronja, etc.), el cilantro y el ácido succínico (manzanas, uva y arándanos) y sobre todo la Chlorella (alga verde) que se encuentra en diversas presentaciones en el mercado.
Estos poseen efectos quelantes naturales, es decir, eliminan metales tóxicos del cuerpo, alcanzando niveles de eliminación por ejemplo de plomo y cadmio parecidos a los alcanzados por quelantes sintéticos (fármacos), eliminando también los niveles de aluminio en huesos, que es su principal lugar de
almacenamiento.
El consumo de niveles adecuados de minerales (hierro, calcio, magnesio) también han demostrado reducir el almacenamiento de aluminio. Así como también la suplementación con selenio, que de paso ha tomado auge por sus beneficios a la función del sistema inmune, mencionado en el artículo sobre inmunidad en tiempos de pandemia.
La Chlorella por su parte ha demostrado aumentar la excreción de otros compuestos químicos como el benceno; hidrocarburo muy usado por la industria, y también de contaminantes orgánicos persistentes (COP).
En cuanto a la contaminación plástica, es difícil evitarla a pesar del crecimiento de los productos BPA free, por tanto, seguimos teniendo una población en la que el más del 90% tiene niveles de BPA en orina, la única forma demostrada de disminuir estos niveles es con el consumo de alimentos orgánicos, disminución de ultra procesados y claro, de botellas y utensilios plásticos de un solo uso.
Con esta recomendación iniciamos el tema de la prevención, que debe ser quien prime en el cuidado de la salud. En la actualidad disponemos de una valiosa herramienta; el etiquetado nutricional, que nos permite elegir alimentos limpios, con la menor cantidad de aditivos alimentarios posible. De hecho, en la actualidad existen páginas en internet avaladas por organismos internacionales donde nos brindan la información necesaria sobre cada aditivo y su impacto en la salud.
En cuanto a los productos de cuidado personal también tenemos páginas en internet que nos orientan sobre el grado de toxicidad de las marcas, evitando sobre todo metales pesados como el aluminio, sulfatos, aceites minerales, formaldehído, parabenos, tolueno, bisfenol, propilenglicol y polietilenglicol, alquitrán y muchos otros.
Ya que no es necesario tener autorización de la US Food and Drugs Administration (FDA) para distribuir un cosmético en Estados Unidos, existe una programa voluntario de declaración de composición de los cosméticos, otra herramienta útil para el publico. La cual podemos consultar luego de aprender los criterios adecuados para elegir cosméticos y productos de uso personal.
Las sustancias químicas lesivas se encuentran en todas partes, aprender a elegir productos es un arte y una ciencia que tarda años en aprenderse, pero a largo plazo es una inversión en nuestra salud.
Es debido consultar un profesional en el campo de la nutrición para asesorarte antes de tomar una decisión que tenga un impacto sobre tu salud. Recuerda que el único camino para prolongar la vida y vivirla con calidad es la correcta nutrición, la actividad física y los buenos hábitos cada día.
Referencias
1. Autoridad de la FDA sobre cosméticos: Cómo los cosméticos no están aprobados por la FDA, pero sí están regulados por la FDA | FDA
[Internet]. [cited 2020 Jul 27]. Available from:
https://www.fda.gov/cosmetics/cosmetics-laws-regulations/fda-authority-
over-cosmetics-how-cosmetics-are-not-fda-approved-are-fda-
regulated#Can_FDA_order
2. Klein A V., Kiat H. Detox diets for toxin elimination and weight
management: a critical review of the evidence. J Hum Nutr Diet [Internet].
2015 Dec 1 [cited 2020 Jun 29];28(6):675–86. Available from:
http://doi.wiley.com/10.1111/jhn.12286



