Por la Dra. Eva Nicole González
Hace unos años empezó la fiebre por las “dietas détox” en busca de la pureza soñada, en busca de mejorar salud de manera exprés. Estas dietas son básicamente intervenciones cortas, con duración variable que se basan principalmente en batidos, jugos y tés a preparados con vegetales, frutas y plantas, a su vez restringiendo otros alimentos. A veces incluye el uso de laxantes, diuréticos y/o suplementos, con el objetivo de desintoxicar el organismo.
El primer concepto que debemos conocer es el de intoxicación. Esto en medicina se refiere al proceso fisiopatológico que se produce al consumir dosis inadecuadas de drogas, veneno o sustancias químicas, lo cual nos lleva al segundo concepto en el que decimos que desintoxicación es el proceso fisiológico en el que mecanismos metabólicos, renales, hepáticos, intestinales y respiratorios se encargan de eliminar la sustancia, por heces, orina, sebo, respiración o sudor, devolviendo al cuerpo el balance. En medicina desintoxicar se refiere al uso de estas vías para lograr en el paciente la excreción de estas sustancias y sus metabolitos y/o controlar la dependencia en el caso de las drogas. Un ejemplo de esto es la intoxicación por ciguatera, por plomo por drogas recreativas como alcohol, por lejía, por organofosforados, etc.
En el mercado de las dietas y suplementos, intoxicación se refiere por su lado, a la sobrecarga de contaminantes del entorno, a los aditivos alimentarios, a los productos químicos sintéticos, metales pesados y demás sustancias potencialmente dañinas a largo plazo, porque ya sabemos que existen más de 80,000 sustancias toxicas actualmente en uso por las industrias, de los cuales algunos no tienen estudios que garanticen un riesgo reducido o controlado para la salud. Por tanto, no esta mal si consideramos que realmente existen maneras de reducir contaminantes del entorno, de los productos de higiene y cuidado personal y de los alimentos de consumo diario.
El problema estuvo en el momento en que empezaron a nombrarlo de una forma inadecuada y a atribuirle poderes curativos a dietas de días o semanas, cuando realmente un intestino, hígado o riñón saludable son un trabajo de cada día de la vida, pudiendo tardar a veces años en eliminar una toxina, dependiendo de cual se trate. El problema esta también en que la mayoría de estas dietas milagro raras veces especifica el tipo de toxinas que propone eliminar o disminuir y el mecanismo por el que pudiera lograrse, lo cual las hace difícilmente analizables, provocando que hoy en día aun sean escasos los conocimientos y estudios sobre estas dietas.
Solo algunas tienen estudios demostrables de eficacia y consisten por lo general en un adecuado consumo de ácidos grasos mono y polinsaturados, altas dosis de vitaminas, minerales y electrolitos, en algunos casos sudoración inducida en saunas y actividad física. También algunos componentes nutricionales específicos que cuentan con estudios que sugieren su eficacia.
Por otra parte, las consecuencias del incremento de estas dietas en la población son numerosas y muy relacionadas a las consecuencias de las dietas hipocalóricas- restrictivas extremas, destacando por ejemplo; la perdida de masa muscular la cual conlleva a desbalances hormonales y al aumento del efecto rebote o “yo-yo”, el déficit de vitaminas y minerales, déficit de ácidos grasos y proteínas, que juegan un papel fundamental en los procesos celulares y fisiológicos, el aumento de riesgo de cálculos renales, de alteración de las hormonas tiroideas y el riesgo de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria, los cuales son mas comunes de lo que la gente cree.
Entonces, nos surgen las interrogantes de ¿Qué puedo hacer para disminuir la exposición a estas sustancias químicas? ¿Cuáles son los nutrientes y/o suplementos que tienen eficacia comprobada de desintoxicación? ¿Cuáles medidas puedo tomar para aplicar en la vida diaria y cuales herramientas tengo disponibles para lograrlo?
Todo esto será respondido y tratado en la segunda parte de este articulo junto con la bibliografía correspondiente, el cual estará disponible en dos semanas por esta vía.
Recuerda que la salud es una tarea de cada día.
Sobre la autora: Egresada de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), 4to Trimestre de Nutrición Clínica (INTEC), Diplomado en Nutrición en acondicionamiento físico y deportiva (CIFMEC) (ADEPC).



