El chisme entre Celso Marranzini y Milton Morrinson, por entretenido que sea, no deja de ser de muy mal gusto, amén, del circo que significa pero que no consigue distraernos del meollo, los apagones han vuelto a ser parte de la vida de los dominicanos.
Hemos escuchado de todo e los últimos años: culebras, robo de alambres, sobrecarga de circuitos, deterioro del sistema, mantenimiento de plantas, falta de transformadores, falta de carbón para Punta Catalana etc., en resumen después que se inventaron las excusas todo mundo queda bien y no hay forma de explicar cómo si en el 2020 ya teníamos un servicio medianamente bien, tengamos ahora un servicio tan deficiente y costoso.
Así que poco consuela que Don Celso nos venda la especie de la ineficiencia de Milton Morrinson, o que este último nos hable de su probidad o de culpas ajenas, porque lo cierto es que en medio del calor infernal que atraviesa el país y a oscuras, lo que queremos son soluciones y no cuentos de caminos.
Resuelvan para ayer, que la gente no se quiere esxcusas, si no soluciones.



