Por Jesús Batista Suriel
La Ley 63-17 determina la obligación de someter a revisión técnica anual a todos los vehículos de motor, con una antigüedad superior a tres años, y autoriza al Intrantpara conceder la licencia de operación a personas físicas o jurídicas que tengan la capacidad de realizar las inspecciones técnico vehicular, de conformidad con las normas. El control, la descentralización y la modernización son esenciales para el éxito de cualquier programa de inspección vehicular. El uso de centros de servicio cualificados en todo el país es una garantía de una prestación eficiente y eficaz.
Desde el año 2019, el Instituto Nacional de Transporte y Transporte Terrestre (INTRANT) viene ejecutando los trámites legales para que las empresas e interesados presenten propuestas de contratación pública “Adquisición por concesión para ejecución, equipamiento, operación y técnica vehicular”. Ahora el Intrant está abordando el tema a través de su director, Hugo Beras, quienes me han comunicado que están estableciendo las condiciones para un monopolio, y, en última instancia, traspasar este mega negocio a una sola empresa.
El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), es el órgano nacional rector del sistema de movilidad, transporte terrestre El Intrant debe desarrollar un software para controlar y verificar los servicios prestados por los talleres de inspección. Mantener los estándares de calidad con las inspecciones, debe ser una prioridad máxima. Esta reflexión analiza por qué el Intrantdebe descentralizar estos servicios y las consecuencias de no hacerlo.
El Intrant debe supervisar y controlar de manera efectiva los talleres de mantenimiento para garantizar la seguridad. Además, también es responsable de garantizar que todos cumplan con los estándares de calidad requeridos. Los programas de computación deben ser desarrollados desde cero, interconectando computadoras para rastrear talleres de pruebas de vehículos, historia de servicio y aspectos de calidad.
Esta herramienta hace que sea más fácil para los inspectores llevar a cabo sus tareas de una manera óptima y eficiente. El control y supervisión del taller de mantenimiento debe ser efectuado por el personal de inspección. Los inspectores realizarán una serie de pruebas para asegurarse de que el personal y el equipo de los talleres cumplen con los requisitos.
Es como si estuviera hablando de un caso extremo donde solo hay un productor de un bien o servicio y no hay sustitutos. Por ejemplo, encontramos: transmisión de electricidad, transporte de gas y agua, líneas telefónicas, etc. Estamos hablando aquí de vehículos, y los intentos de centralizar este servicio no tendrán éxito. La creación de un monopolio traerá dificultades, dudas y situaciones innecesarias al gobierno y las autoridades de Intrant. Competir en la prestación de servicios de inspección, crear un mercado más dinámico, competitivo y servicios más eficientes es lo inteligente y oportuno. Las autoridades deben brindar las facilidades necesarias para que las personas puedan elegir libremente los talleres autorizados para inspeccionar sus vehículos.
Las consecuencias de no descentralizar pueden ser funestas. Primero, los accidentes pueden aumentar debido a estándares de prueba inadecuados, limitación de centro de servicios, así como a la falta de supervisión y control de inspección.
En segundo lugar, los monopolios de la industria pueden crear un entorno en el que se cobran precios más altos para pasar las inspecciones, creando una situación injusta para los consumidores. Finalmente, la falta de competencia en el campo de la inspección puede afectar la calidad de la inspección e incluso generar una situación en la que algunas partes no rindan cuentas por sus errores.
Obviamente, la inspección debe ser descentralizada, solo habilitando a diferentes empresas, talleres y centros de servicio podemos asegurar que podemos lograr la calidad del servicio. Además, las empresas y talleres estarán a la vanguardia de la tecnología para crear un mercado competitivo con precios razonables y calidad garantizada. Sin embargo, en última instancia, la responsabilidad de garantizar la descentralización y el cumplimiento de las normas de seguridad recae en Intrant.
El Estado tiene la responsabilidad de reordenar el tránsito, el transporte terrestre y la seguridad vial, las autoridades deben tener muy claro que centralizar el servicio de inspección vehicular será un gran obstáculo que afectará negativamente la operación y calidad de los servicios y su modernización. Dentro del plan de modernización estará el desarrollo de un programa informático para registrar y enviar información de entrada de cada inspección que el taller haya realizado a los vehículos. Además, designar personal calificado para efectuar inspecciones periódicas de calidad, asegurando la eficacia, economía y eficiencia del servicio.
Con centralización de este servicio no es verdad que la Visión del (INTRANT), como órgano nacional rector del sistema de movilidad, transporte terrestre, tránsito y seguridad vial de la República Dominicana, llegara a ser un referente internacional en la gestión de un modelo de movilidad terrestre sostenible, eficiente, accesible y seguro, mucho menos podrá contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Centralizando este servicio, complicará más la vida de los dominicanos.
Con la centralización de este servicio, no es cierto que la visión del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), como ente rector nacional del sistema de movilidad, transporte terrestre, tránsito y seguridad vial de la República Dominicana, se convertiría en un referente internacional. Mucho menos podrá contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Esta centralización de servicios complicará la billetera y la vida de los dominicanos. Para lograr un servicio de inspección de vehículos eficiente, accesible y seguro, debemos descentralizar. Lo demás es flamenco.



