Editorial

Denegar justicia oportuna podría generar una desgracia

El Pregonero
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En algún momento en este medio publicamos que de tanto denegar justicia oportuna alguien tarde o temprano la tomaría por sus propias manos, de hecho tomando en cuanta la cantidad de casos que nunca llegan a los tribunales, con la impunidad rampante y con la burla con la que muchas veces se manejan las cosas aquí, es extraño que no hubiese sucedido antes.

Hace unos meses en La Romana un hombre harto de ser ignorado terminó haciendo una locura, jamás se ha vuelto a hablar del tema, tal vez, porque a muchos no les interesa, ahora fue detenido por “tráfico de armas” el padre de la joven evangélica que fue junto a su esposo asesinada por la Policía Nacional que supuestamente confundió su vehículo con los de unos delincuentes que se habían robado una pasola, el cuento para los incautos con que las autoridades quisieron esconder el hecho de que acribillaron un vehículo con más de 50 tiros y esta es la hora que no se sabe el porqué y posiblemente nunca lo sabremos.

El asunto es que el padre jarto, indignado y dolido trató de introducir a República Dominicana dos armas largas para tomar justicia por su propia mano y aunque la violencia no se justifica, dos años de espera, hasta con vídeos en manos del hecho, cansan al más cuerdo y este señor no consiguió su venganza, porque Dios es grande y porque tal vez las mismas autoridades responsables del equívoco que terminó en la muerte de su hija, posiblemente lo tenían bajo vigilancia.

Lo cierto es que esta vez la desgracia no llegó a mayores, ¿podemos decir que la próxima vez no será así?.

elpregonerord@gmail.com