El Pregonero, Sorpresivamente para muchos la religión que más ha crecido en el mundo es la de aquellos que siguen el Islam según un estudio reciente del Centro de investigaciones Pew entre el 2010 y el 2050 la misma tendrá un crecimiento de un 75%, los factores son varios, la influencia de la Arabia Saudita principal aliado de USA en diversos países es una, la profusión con la que las mujeres musulmanas se reproducen es otra, tienen en promedio, más niños. 3,1 hijos en comparación con 2,3 para todos los otros grupos religiosos combinados, las migraciones obligadas por los conflictos bélicos, más el internet es lo que los ha diseminado por el mundo.
Casi todos los países del planeta practican la libertad de cultos, en unos más que en otros, los países musulmanes generalmente ponen grandes trabas al establecimiento y desenvolvimiento de otras expresiones religiosas, cosa que contrasta con el hecho de que exigen esas libertades en otros países.
El Islam no es una religión de odio hay que aclarar y no debería ser que “un grupo de alrededor de 20,000 personas represente a un grupo de 1,600 millones que son los musulmanes que hay diseminados a lo largo y ancho de el mundo. De hecho la palabra significa Paz, pero es una religión que no es individualista y la manifestación de la fe se hace pública a través de costumbres y tradiciones. Esto es común a casi todas las religiones, pero es mucho más importante para los musulmanes puesto que el Islam contiene especificaciones para casi todos los ámbitos de la vida humana: familiar, social, política, económica, etc. A diferencia de otras religiones, el Islam no permite a los creyentes asimilarse a otras culturas o acepta que mantenga la original, exige cambios profundos en el convertido, lo cual parece peligroso a muchos que ven el crecimiento de los musulmanes como un peligro para la identidad de las naciones que les reciben.
Pero a raíz de lo que ha estado sucediendo en los últimos años no es sorpresa para nadie que al pensar en Islam, también pensemos en personas detonando bombas o realizando atentados, por lo que en la mayoría de los países las comunidades musulmanas se han convertido en tema de interés para la seguridad nacional.
El profundo cristianismo en América ha impedido que crezca con la misma rapidez que en otros lares y las estadísticas al respecto son irresponsablemente pobres, pero en Brasil por ejemplo se estima que hay entre 2,500,000 y 5,000,000 musulmanes aclarando que no todos son migrantes sino nacionales que se convierten al Islam, sin embargo el país donde más ha crecido en todo América es en Trinidad y Tobago, llegando a representar casi el 8% de la población, con el agravante de que en muchos casos practican la versión más extremista de la religión, al punto de convertirse en un tema de preocupación para las potencias afectadas por ataques terroristas de manera periódica.
La pequeña isla caribeña no ha dejado de exportar militantes a este grupo extremista. De hecho, al día de hoy, Trinidad y Tobago es el mayor exportador per cápita de combatientes para grupos extremistas del hemisferio occidental, el caso más conocido tal vez fue realizado en su mismo suelo realizaron en el año 1990 un intento de golpe de Estado con un grupo de 250 personas ocuparon el parlamento y tomo casi 6 días zofocar.
Pero investigando más cerca lleguemos al país con el que hacemos frontera y la razón de ser en parte de este artículo, desde el 2010 Haití ha registrado un crecimiento “considerable”, según lo declara el informe de Ministerio de Asuntos Exteriores y Culto de ese país, que emite informes periódicos; “Mas de cinco mil miembros y ochenta y seis Mezquitas existen en toda la República de Haiti” tienen un legislador musulmán y un programa de televisión diario dedicado a Islam ‘Fuego del Islam‘ transmitido por Billy Kircher, TeleMax., de esta información hace 8 años, en un país cuyos habitantes en su mayoría no cuentan con documento de identidad saber que tanto ha crecido es imposible.
En Haití hay musulmanes desde sus orígenes pero es en el 2010 cuando ocurre el terremoto que muchos Turcos llegan con ayuda y con ellos, su FE, según describe en un artículo el diario haitiano “Le Nouvelliste”. El terremoto atrajo agrupaciones de ayuda de todo el mundo, incluida Islamic Relief USA, que construyó 200 refugios y una escuela secundaria con 20 aulas pero también obedece en parte al retorno de expatriados que adoptaron esa fe en Estados Unidos.
Pero continuemos con el patio, en el 2010 habían 2000 musulmanes practicantes según el mismo estudio, pero repito esos datos no muestran la realidad sobretodo por que en la actualidad ya contamos con al menos 4 mezquitas: la más Antigua tal vez sea la de San José de los Llanos en San Pedro de Macorís, en Santiago y en la capital, también tenemos una rica comunidad de libaneses, paquistaníes, jordanos, palestinos, sirios etc. Además que tenemos estudiantes internacionales que vienen a nuestras universidades en busca de una educación más económica, una comunidad de estudiante fue que financió la construcción de la Mezquita capitaleña e incluso en ciertas universidades de hecho y en supermercados ya es común ver mujeres dominicanas vistiendo la ropa tradicional junto con el velo que les acompaña.
No me malentiendan en modo alguno se puede o se debe discriminar a nadie por la religión que practique, lo que si se debe es prevenir, y tratar dentro de lo que la ley permite que las expresiones más extremistas se mantengan bajo control, porque si bien el fanatismo puede crecer donde sea no es hasta que se permite la entrada de clérigos extremistas que se da el fenómeno aunado a , frontera sumamente porosa como la que compartimos con Haití con una comunidad grande de musulmanes, sin controles de ningún tipo y por donde entra droga, armas, trata de blancas y sabrá Dios que más, no es alarmista pensar que es mejor poner la ropa en remojo, sobretodo porque en ocasiones anteriores se ha demostrado que terroristas reconocidos han estado vacacionando en nuestras playas.
No nos equivoquemos un atentado terrorista aquí sencillamente acabaría con una de nuestras principales fuentes de ingresos que es el turismo, nuestros puertos, aeropuertos y ciudadanos atraerían atención adicional indeseada, no podemos, ni debemos permitir que como lo somos con las drogas nos convirtamos en Puente de extremistas.
Todos nuestros gobiernos hasta la fecha escudados en la libertad de cultos han permitido que las religiones sin importar denominación hagan y deshagan con nuestros nacionales, el caso del Padre Gil es un ejemplo, los resultados han demostrado, que por ser una Iglesia quienes las guían y sus comunidades no deberían sentirse especiales en modo alguno y escapar del amparo de la ley y se debe de estar con ojo avizor, para después no tener desgracias que lamentar



