Por Kelvin Ortiz Faña
Yo no tengo el placer de conocer personalmente a Manolo Pichardo. Nunca me lo he encontrado en un acto público para extenderle mis manos y poderlo saludar,
solo dos veces he conversado con él por vía del WhatsApp, en ambas ocasiones para hacerle formalmente invitación a mi programa “Así Se Expresa”, pero no ha podido asistir, como todo un caballero me ha contestado y me ofrece su excusa. Aun sigo en espera…
Igual que yo, estoy seguro que hay cientos y cientos de personas que admiran a Manolo Pichardo. Para mí, es un diamante que el Partido de la Liberación Dominicana debe de conservar, no sólo por su capacidad intelectual y profesional, también por su ideología política, partidaria y Boschista. Muy poco en el PLD son como él. Emula el ejemplo y la moral, pero él debe de ayudar a que el partido lo conserve.
Manolo puede desempeñar importantes funciones en el Gobierno del PLD. ¡Que lastima que no esté en una función del Gobierno!
Puede ser senador del Distrito Nacional, embajador, Canciller de la República o desempeñar cualquier cargo que lo designe el Poder Ejecutivo y estoy seguro que lo hará bien, pero está asumiendo una actitud irresponsable.
La forma en que enfrenta “indirectamente” a su Gobierno, le están haciendo mellas a su trayectoria, sabiendo el apareció que tiene Danilo Medina por él. Se está dejando nublar por tendencias internas. No se trata de que no defienda su candidato Leonel Fernández, sino, que sepa defenderlo sin tener que llegar a descalificaciones del ciertos funcionarios y del propio Gobierno.
Sus últimos comentarios en su cuenta de twitter y sus pronunciamientos en algunos medios de comunicación, hasta fuera de contexto, le están empañando su credibilidad internacional y como presidente de la COPPPAL, por cierto, bien valorada su gestión, no pueden retrocederse en temas políticos callejeros, cuando tiene un amplio dominio internacional.
Quizás, no soy la persona idónea para decirle esto, como dije al principio, ni siquiera lo conozco, pero soy su admirador y me siento con el derecho de resguardarlo.
Autor es abogado y periodista —> @KelvinOrtizF



