Nueva vez República Dominicana enfrenta fenómenos atmosféricos de preocupación, el cambio climático nos hace enfrentar cada vez más a menudo, las inclemencias del tiempo, la naturaleza fúrica demuestra quién es que tiene la sartén por el mango y recupera terreno perdido y nos enseña que no importa lo mucho que se invierta y lo moderno de nuestras construcciones, contra su paso inexorable nada, ni nadie puede, lo que nos obliga a ser más humildes y ser más respetuosos de sus espacios, a ser más prudentes, la mitad del pleito en estas situaciones de riesgo depende de nosotros y en no ponernos en situaciones de peligro.
En medio de estas vaguadas las autoridades imploran que no lancen basura a la calle para evitar en lo posible tapar los imbornales, pero agregue usted que si no es necesario salir no lo haga, no cruce puentes, ni cañadas con ríos crecidos, los charcos y ríos no son sitios de juegos en estos momentos, no maneje a a altas velocidades, si vive en una situación de riesgo, en una zona en alerta, vaya donde algún familiar, amigo o vecino que no lo esté o vaya los refugios de su zona etc., reduzcamos con nuestras actuaciones las posibilidades de sufrir un siniestro.



