Por Danylsa Vargas
Hay preguntas que incomodan, pero que un Estado responsable no puede evadir.
¿Cuántas personas buscadas por delitos graves en Haití están actualmente en nuestro territorio?
El caso de una mujer haitiana señalada por las autoridades de su país por su presunta vinculación con un asesinato y que, según publicaciones difundidas en redes sociales, estaría en Santo Domingo Este, vuelve a poner el dedo sobre una herida que trasciende este caso particular.
Porque aquí no estamos hablando de migración en términos generales.
¡Estamos hablando de seguridad!
No se trata de criminalizar a los haitianos. Ser haitiano no convierte a nadie en delincuente. Tampoco se trata de desconocer la realidad de miles de ciudadanos haitianos que viven honradamente en República Dominicana.
El problema comienza cuando una persona acusada de asesinato, vinculada a una estructura criminal o requerida por las autoridades de otro país consigue cruzar nuestra frontera, establecerse en territorio dominicano y pasar inadvertida. Por demás, viralizarse en redes en redes sociales.
República Dominicana no puede convertirse, voluntaria o involuntariamente, en el lugar donde quienes son perseguidos por delitos graves encuentren la oportunidad de desaparecer.
Nuestro país debe ser un territorio seguro para el ciudadano honesto, no un escondite para quien huye de la justicia.
Por eso considero que el Gobierno dominicano debería responder públicamente a una pregunta concreta:
¿Cuántas personas requeridas por la justicia haitiana por delitos graves han sido identificadas en República Dominicana durante los últimos años?
Y no basta con responder con cifras de deportaciones o detenciones migratorias.
Necesitamos saber cuántas fueron identificadas por antecedentes criminales, cuántas tenían órdenes de arresto, cuántas fueron entregadas a las autoridades correspondientes y qué mecanismos existen para evitar que otras ingresen.
Porque deportar a un indocumentado no es lo mismo que detectar a un criminal buscado.
La seguridad de un país no puede depender de que un ciudadano reconozca a un presunto delincuente en las redes sociales.
Por eso la pregunta inicial sigue siendo válida:
¿Cuántos criminales buscados por la justicia haitiana tenemos en República Dominicana?



