Cuando se acepta ser funcionario público se debe entender que se renuncian a ciertas cosas: privacidad, libre expresión, independencia, etc., Aunque no sea de manera oficial, son voceros de su gobierno y sus opiniones serán recogidas por los medios y se verán como oficiales, aunque no lo sean.
Sus actuaciones personales e incluso la de sus familiares serán ejemplo de moralidad o probidad del gobierno, aunque no tenga nada que ver una cosa con la otra.
El manejar la cosa pública obliga a tomar decisiones que riñen a veces con la humanidad, ¿acaso creemos que es divertido para los agentes de Migración deportar seres humanos a sabiendas de que los devuelven a pasar visicitudes, por poner un ejemplo? Pero asumieron una responsabilidad por el país.
Hay funcionarios que no lo entienden, por eso vimos a la señora del Mirex en un piquete contra un funcionario electo el año pasado, a Andrés Cueto en el Cibao que cada vez que habla le echa un un jabón al sancocho o a Pavel Isa hablando de un tema que no corresponde a su ministerio y creando ruido innecesario al Gobierno. Download jazz flac for free
La prudencia se fue por el caño.
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