EL PREGONERO, BAJO YUNA.– Lo que para muchos representa una expresión espontánea de dolor, para un hombre conocido como “Pen” se ha convertido en una peculiar forma de generar ingresos: ofrece sus servicios para llorar durante velorios y establece su tarifa de acuerdo con las horas contratadas.
El singular personaje ha llamado la atención en las redes sociales luego de explicar que puede ser contratado para acudir a funerales y acompañar el momento de despedida con su llanto.
Según relata el propio Pen, el costo de sus servicios depende del tiempo que deba permanecer en el velorio. Es decir, mientras más horas de lágrimas requiera la familia, mayor será la cuenta.
Su inusual manera de buscarse el sustento rápidamente provocó reacciones entre internautas, que han compartido videos y comentarios sobre el particular “oficio”.
Entre bromas y sorpresa, algunos usuarios incluso lo han bautizado como “el hombre más rico del Bajo Yuna”, destacando su creatividad para convertir una situación tradicionalmente asociada al dolor en una oportunidad económica.
La historia también recuerda la antigua figura de las plañideras, mujeres que en diferentes culturas eran contratadas para llorar y lamentarse públicamente durante funerales.
Ahora, Pen le ha puesto su propio sello a esa práctica en el Bajo Yuna: si hay que llorar, primero hay que mirar el reloj, porque sus lágrimas tienen precio por hora.



