Por Aquiles Rojas y Manuel Ruiz
El Pregonero, UNION CITY, Nueva Jersey. — El concejal Gregory DelRosario, representante de la ciudad de Lawrence, Massachusetts, destacó el crecimiento del liderazgo político, económico y social de los dominicanos en Estados Unidos, al considerar que la participación de sus compatriotas en los espacios de decisión constituye una herramienta fundamental para impulsar el desarrollo de sus comunidades.
DelRosario, nacido en Santo Domingo y criado en el entorno de la cultura dominicana, compartió sus reflexiones durante su participación en el III Clásico Hugo Cabrera, celebrado en las instalaciones de Union City High School, en Nueva Jersey, donde resaltó la importancia del deporte como instrumento de integración, solidaridad y promoción de la juventud de origen dominicano.
El funcionario municipal describió a Lawrence como una de las ciudades estadounidenses donde la comunidad dominicana ha alcanzado una presencia significativa en la estructura política, la actividad comercial, la propiedad inmobiliaria y la vida cotidiana, fruto de años de trabajo, emprendimiento y participación cívica.
Al explicar el alcance de esa representación, DelRosario sostuvo que los dominicanos han logrado construir una influencia que trasciende los negocios y se extiende a los espacios institucionales, lo que, a su juicio, demuestra la importancia de involucrarse activamente en los procesos democráticos y en la administración de los asuntos públicos.
El concejal destacó que la comunidad dominicana mantiene una presencia visible en los pequeños y medianos comercios, las barberías, los establecimientos de alimentos, los negocios de bebidas, los servicios de cuidado infantil y otras actividades que contribuyen al dinamismo económico de Lawrence.
Asimismo, señaló que el crecimiento de los emprendimientos dominicanos debe ir acompañado de una mayor inversión en educación, formación profesional y oportunidades para las nuevas generaciones, de manera que los avances alcanzados por los inmigrantes se traduzcan en mejores condiciones de vida para sus familias y en mayores posibilidades de movilidad social.
DelRosario también reconoció la diversidad de la población de Lawrence y la importancia de la convivencia entre las distintas comunidades inmigrantes, al tiempo que valoró la contribución de los dominicanos que han logrado establecer empresas, adquirir viviendas y desarrollar iniciativas educativas y comerciales en esa ciudad de Massachusetts.
Llama a sustituir el concepto de diáspora por el de comunidad dominicana
Uno de los planteamientos centrales del concejal fue su llamado a revisar la manera en que se identifica a los dominicanos que residen fuera de su país de origen, al considerar que la palabra diáspora no siempre refleja la dimensión actual de una comunidad que ha desarrollado instituciones, negocios, liderazgos y espacios propios de participación.
“Ya no somos solamente la diáspora dominicana; somos la comunidad dominicana fuera de nuestro país”, expresó DelRosario al defender una visión de mayor integración, organización y reconocimiento de los aportes de los dominicanos a la sociedad estadounidense.
El representante municipal consideró que esa transformación conceptual debe estar acompañada de acciones concretas que permitan fortalecer las organizaciones comunitarias, promover el liderazgo juvenil y ampliar la participación de los dominicanos en los organismos de representación pública.
En ese sentido, afirmó que la experiencia de Lawrence ofrece elementos importantes para reflexionar sobre la capacidad de organización de los inmigrantes y la necesidad de convertir su crecimiento demográfico y económico en oportunidades de desarrollo colectivo, sin perder los vínculos culturales con la República Dominicana.
Valora el III Clásico Hugo Cabrera
Al referirse al encuentro deportivo celebrado en Union City, DelRosario calificó la experiencia como altamente gratificante y destacó la oportunidad de respaldar a jóvenes provenientes de distintos sectores de la República Dominicana, quienes encontraron en el baloncesto un escenario para demostrar sus habilidades y compartir con otros atletas.
El concejal valoró especialmente la participación de jóvenes de Puerto Plata y Dajabón, así como la disposición de los organizadores para facilitar la integración de jugadores que necesitaban una oportunidad para competir, una experiencia que, según manifestó, representa el verdadero espíritu de solidaridad que debe prevalecer en este tipo de iniciativas.
También expresó su agradecimiento a las personas y organizaciones que hicieron posible el encuentro, al considerar que el deporte contribuye a estrechar los vínculos entre las comunidades dominicanas residentes en Estados Unidos y las localidades de origen de sus familias.
DelRosario manifestó su esperanza de que futuras ediciones de actividades deportivas comunitarias puedan alcanzar una dimensión similar en Lawrence, donde, según explicó, también se desarrollan iniciativas destinadas a reunir a jóvenes y familias dominicanas en torno al baloncesto y otras expresiones de convivencia.
El III Clásico Hugo Cabrera, correspondiente a la categoría sub-16, formó parte de una iniciativa que promueve el desarrollo deportivo juvenil y el acercamiento entre comunidades mediante la competencia organizada, el respeto y la cooperación.
La edición de 2026 incluyó la Copa doctor Ramón Tallaj y contó con referencias de apoyo institucional y comunitario vinculadas a la Hispanic Basketball Association (HBA), la Fundación doctor Ramón Tallaj y otras entidades identificadas en la promoción del encuentro.
La actividad también rindió homenaje a Roberto Rojas, según la información consignada en los materiales del evento, como parte de una jornada deportiva que buscó reconocer los aportes individuales y colectivos al fortalecimiento de los vínculos comunitarios.
Al concluir sus declaraciones, DelRosario insistió en que la unidad, la solidaridad y la participación deben continuar siendo pilares del crecimiento dominicano en Estados Unidos, con especial atención a los jóvenes que necesitan oportunidades para desarrollar sus talentos y convertirse en referentes positivos para sus comunidades.
Su mensaje puso de relieve que el progreso de los dominicanos en el exterior no debe medirse únicamente por su presencia en el comercio o por el número de representantes electos, sino también por su capacidad para colaborar, abrir espacios a las nuevas generaciones y mantener una relación activa con sus raíces culturales.



