@abrilpenaabreu
La población le ha dado un voto de confianza a la Policía Nacional en su lucha contra la delincuencia. Pero ese respaldo no es una patente de corso para matar a mansalva.
El video en el que se dispara contra el hombre conocido como “Satán” prácticamente sin mediar palabra, exige una investigación inmediata y una respuesta contundente. Los agentes involucrados deben ser apartados de sus funciones y puestos a disposición del Ministerio Público para que se establezcan las responsabilidades.
Hoy algunos callan porque al fallecido se le atribuyen delitos. Pero ¿y los pastores de Villa Altagracia? ¿Y tantas otras personas inocentes que han muerto a manos de quienes debían protegerlas? No podemos medir la gravedad de una actuación policial según quién sea la víctima.
Tener antecedentes no convierte a nadie en un blanco de ejecución, exigir seguridad no significa entregar un cheque en blanco para matar. La Policía debe enfrentar a los delincuentes con firmeza y dentro de la ley, cuando cruza esa línea, corresponde investigar y llevar ante la justicia a los responsables, incluidos los mandos si tuvieron participación. La respuesta debió comenzar ayer, el silencio y la impunidad también ponen en peligro a la ciudadanía.



