Opinión

Carta a Amarante Baret

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Por: Daniel Regalado R

30 de junio de 2024

Estimado Carlos:

Desde hace días, he tenido en mente la idea de escribirte una carta. No lo había hecho antes porque me decía a mí mismo: ya le escribiste una carta, y nunca has escrito dos a la misma persona.

Sin embargo, la estima que te tengo, la cercanía familiar y el fanatismo de mi padre hacia ti, me impulsan a aportar desde mi perspectiva. Además, como ideólogo de «Cartas a Don Juan», y hoy es 30 de junio, encontré el momento perfecto para hacerlo.

Recuerdo la última vez que tuve el privilegio de compartir contigo tranquilamente. Fue en la terraza de la casa cerca del barrio Eurípides. En ese encuentro, conversamos sobre la situación del Partido de la Liberación Dominicana y tu futuro político (según mi percepción).

En esa ocasión, te regalé el libro de Malcolm Gladwell, David y Goliat (con mis notas al margen). Un libro fascinante que enseña cómo ganar batallas contra gigantes y que tiene un capítulo especial sobre la Educación, justo cuando comenzabas la Revolución Educativa.

Algo curioso del encuentro fue, cuando me diste la oportunidad de expresar mi opinión sobre el futuro del PLD. Me sentí orgulloso y honrado de que alguien de tu experiencia y sabiduría me escuchara. Recuerdo haber dicho algo así: «vamos directo a un abismo y si seguimos así, nos fracturaremos. Y continue…

El PLD necesita a alguien que, en medio de todo, abogue por los principios que nos enseñó el Prof. Juan Bosch y no hay nadie con mayor autoridad moral que tú para iniciar esa cruzada».

Lamentablemente, al parecer el entorno que se crea alrededor de todo líder con poder gubernamental, te convenció de que debías aspirar a la presidencia y atacar de forma despiadada a quien parecía en ese entonces, el creador de todos los males. Entonces tus aspiraciones y un entorno que luego de haber sido favorecido por ti abandonó el partido hicieron lo que querían correcto, pero para mi y muchos más fue algo inocuo e innecesario, pero que de seguro fue bien visto por los que querían que salieramos del poder. Al final así fue y aquí estamos de nuevo. Como simples ciudadanos y quizás rodeado ahora, de amigos de verdad.

Te confieso que me sentí desilusionado, pero al reflexionar, me doy cuenta de que rara vez soy escuchado como consejero político. Es dificil hacerse escuchar cuando la gente está en el poder.

La diferencia contigo es que no dejo de admirar tu trayectoria y el obvio aprecio familiar, pero además tienes ante tí una oportunidad increíble de no dejar morir el legado de Bosch.

El PLD no debe morir y para que eso ocurra se necesita de alguien que desde el centro y con la grandeza que requiere el momento, pueda impulsar una *NUEVA REVOLUCIÓN* educativa partidaria.

Se necesita a un Carlos Amarante Baret, pero no al ministro o al director, sino al que recuerdo en la esquina de la calle Corazon de Jesus en Moca, donde Schira, cuando llegaste en una pasola Perla mientras yo compraba unos pesos de pollo. Hablaste con Schira, y al despedirte su sonrisa duró varios segundos. A mi edad, no entendía el motivo, pero años más tarde supe que le habías entregado un Vanguardia del Pueblo, un periódico que alimentaba los sueños de muchos dominicanos por tener un país mejor.

Te informo que ese señor (Schira) está hoy, en La Fuerza del Pueblo. Coincidencialmente, estuve presente mientras un grupo de afiliación de Moca le tomaba sus datos. Me emocioné al ver nuevamente esa sonrisa que vi hace 35 años cuando le entregaste El Vanguardia y hasta tomé una foto del momento.

Fue así como entendí que La Fuerza del Pueblo es la esperanza de que los valores legados por el Prof. Juan Bosch vuelvan a la política, y que el orden y el progreso en la administración pública sean nuevamente la norma para los dominicanos.

Observa cómo, de nuevo, la gente comienza a usar bucones para ciertos servicios. Todo el dinero prestado que ha tomado este gobierno en tan solo cuatro años para comprarse todo lo que creyeron necesario para seguir ahí, y cómo se ha instalado un nuevo tipo de corrupción empresarial que el pueblo aún desconoce. El retroceso es general y hasta se habla de nuevo, de una posible nueva modificación de nuestra constitución.

Algunas veces no es el resultado lo que importa, sino hacer lo correcto y la República Dominicana pasará por 4 largos años de deterioro y endeudamiento nunca antes vistos, pues estamos frente a un gobierno que todo lo compra. Ante estas prácticas de los popis, los hijos de Juan Bosch deben unirse de forma sincera. Navegar desde sus respectivos barcos, pero con un solo objetivo y en una misma dirección. En ambas organizaciones hay personas que le rinden un servicio al gobierno de turno. Estos son fáciles de identificar y apartar.

Quizás te sientas cansado. De repente tu familia necesita de ti y tu aún más de ellos, pero tu vida ha sido un sacrificio eterno para llegar a donde estás y hoy te toca un último esfuerzo: Unificar criterio con todos aquellos que como tú, ven posible volver a encaminar la República Dominicana por el camino de prosperidad que solo nosotros *JUNTOS* podemos llevar.

Con alta estima y consideración personal,

Danielito.