Carencia de una norma de seguridad y defensa en República Dominicana

Por redacciones
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Juan Manuel Morel Pérez

El Pregonero. –Las políticas públicas de acuerdo al maestro y héroe nacional ecuatoriano, el General Paco Moncayo son decisiones de gobierno, para solucionar problemas de carácter específico, en temas de interés general, que se expresan mediante normas, directrices, leyes y planes de acción, resultantes de procesos de planificación”, aunque el concepto Seguridad Nacional, de acuerdo a lo que anota Soto Jiménez: está en proceso de redefinición en la mayoría de los países del continente, no menos cierto es que la doctrina en la materia coincide con el ya referido comandante Paco Moncayo, como “el grado de protección relativa que proporciona el Estado a la colectividad y al patrimonio nacional, por medio de acciones: políticas, económicas, psicosociales y militares, frente a la acción de factores adversos y antagonismos, internos y/o externos, que se oponen a la consecución y/o mantenimiento de los objetivos nacionales”, por lo que combinando Políticas públicas y Seguridad Nacional, se puede referir que las Políticas Públicas de Seguridad y Defensa Nacional, es la decisión del estado de encaminar esfuerzos tendente a proporcionar a la población un ambiente económico, político, militar y psicosocial libre de todas amenazas para la prevalencia de los objetivos nacionales y mantener el Estado alejado de toda amenaza interna y externa que incida en las diferentes manifestaciones del poder nacional.

Republica Dominicana constitucionalizo en el 2010 su esquema macro de Seguridad y defensa, definiendo algunos roles como el establecido en el articulo 128 constitucional que le atribuye al presidente de la República “Disponer, con arreglo a la ley, todo lo relativo a las zonas aéreas, marítimas, fluviales, terrestres, militares, y policiales en materia de seguridad nacional y adoptar las medidas provisionales de policía y seguridad para mantener el orden público, la seguridad del Estado”, de igual forma los artículos 252 255 y 261 tratan sobre los roles de las fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los cuerpos de seguridad del estado, el 268 de nuestra constitución, crea el Consejo de Seguridad y defensa, que aunque se ha hecho un esfuerzo en establecerlo y reglamentarlo no ha pasado de ser una caricatura por eso le denomino el remedo Consejo de Seguridad y defensa, siguiendo el orden de las normas bases del Estado dominicano, la estrategia Nacional de Desarrollo, 20/30, marca como Objetivo General 1.4 sobre Seguridad y convivencia pacífica, de igual forma contamos con la ley 139-13, Orgánica de las Fuerzas Armadas y la 590-16, orgánica de la policía nacional, pero posterior a todo ese andamiaje postconstitucional, se emitió el Decreto 189-07 que crea la Directiva de Seguridad y Defensa Nacional, bautizado por el profesor Carlos Pimentel como “el decreto fantasma” porque nadie lo miraba y en un interesante artículo señala el hijo de don Carlos Pimentel -padre- La Directiva de Seguridad y Defensa Nacional se creó con el fin de “Garantizar la defensa y la seguridad de los ciudadanos de la República Dominicana y promover la paz, la seguridad y la estabilidad internacional”.

Cabe destacar que la misma incluyó también como novedad, la participación de la sociedad civil en los debates de temas de políticas de seguridad y defensa.

Las justificaciones para la creación de la Directiva de Seguridad y Defensa Nacional, se fundamenta en que: “El estado actual del mundo en materia de Seguridad y Defensa y el desarrollo alcanzado por las Fuerzas Armadas dominicanas demandan y propician la definición de una política de defensa y Seguridad, propia de una fuerza militar con un claro sentido de sus misiones y funciones esenciales, pero al mismo tiempo, integradas al esfuerzo de alcanzar los objetivos trazados para el desarrollo del país”.

Volviendo a nuestro último quinquenio contamos con el decreto núm. 230-18 que establece la Estrategia Nacional de Ciberseguridad y el decreto 86-21 Que reglamenta el ensayo consejo de seguridad y Defensa.

Como podemos observar tenemos un amplio abanico de normas de seguridad por un lado y de defensa por otro, sectorizado, ósea andan dispersas y disgregadas ya que a raíz de la promulgación de la constitución de ese año, el legislador ha hecho un esfuerzo de crear varios instrumentos normativos en seguridad y defensa, pero no de manera integral e interrelacionada la una de la otra
lo que nos convierte en ser un estado que no reglamenta de manera integral nuestro sistema de seguridad y defensa.

En ese sentido vuelvo como discípulo de Fray Antón de Montesinos a clamar en el desierto y tratar de crear opinión incomodando a los tomadores de decisión, para que como sociedad realicemos un esfuerzo pero no solo con el batallón mediático de los denominados “expertos en seguridad y defensa”, sino con toda la comunidad y estudiosos de esa temática a los fines de poder proyectar una norma integral del Sistema Nacional de Seguridad y Defensa, además que finalmente la comunidad nacional de Inteligencia tenga una ley y el departamento Nacional de Investigaciones tenga un marco legislativo para adecuar su rol a la contemporaneidad, no es posible que falsos profetas de la seguridad, egresados de “sofisma university” continúe llevando la confusión y no permitan el paso a un debate con quienes si puedan aportar a la temática y ojala que en el cerro de la calle doctor delgado se inicie el dialogo y se comience a escuchar a quienes tienen que escuchar y la máxima autoridad del estado impulse una norma compacta en materia de Defensa y Seguridad. Así de simple como dice el maestro Adriano Silverio.

Juan Manuel Morel Perez

*Abogado, Magister en Seguridad y Defensa Nacional, Especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional humanitario, doctorando en Derecho Administrativo Iberoamericano, Coordinador del Observatorio de Seguridad y Defensa-RD
[email protected]
Twitter @ElgranMorel


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