En el Foro “Transparencia y Responsabilidad Pública”, el director de Prensa del Presidente, Alberto Caminero, dejó claro que en el gobierno de Luis Abinader la consigna es “cero tolerancia a la corrupción”.
Pero más allá del discurso formal, hubo fuego suave: Caminero recordó que la transparencia no es una moda ni un archivo colgado en una web, sino un deber del Estado y un derecho del ciudadano.
Y ahí tiró la puya: dijo que la información pública no le pertenece a las oficinas, sino a la gente. Un mensaje que más de uno en el tren gubernamental —y en la oposición también— debería subrayar en rojo.
Caminero defendió que la Dirección de Prensa ocupa el primer lugar en transparencia, pero lo importante ahora es ver quién más se atreve a seguir ese mismo estándar… sin maquillaje, sin discursos y sin excusas.
Porque hablar de transparencia es fácil. Ejecutarla, ya ese es otro capítulo.



