Por: Dr. Juan Santos
Cuando obtiene nuestra vida su sentido real y profundo?,
Cuando nuestras huellas se convierten en roca milenaria y la voz en faro que alumbra el camino?,
Cuando trasciende quienes somos el espacio tiempo de la existencia misma?
Estas preguntas encuentran una contundente y sintética respuesta en las palabras del filósofo griego Heráclito de Éfeso, cuando dice, y cito:
“Inmortales, mortales, inmortales.
Nuestra vida es la muerte de los primeros
y su vida es nuestra muerte.”
Esto es así porque estamos convocandos, llamados desde lo más hondo de nuestra existencia a la inmortalidad, a la trascendencia supra humana. Es ese clamor ontológico, que en palabras del poeta y filósofo alemán Heidegger decía, “lo ontológico es el universo del ser y su vinculación a la dimensión esencial que trasciende la presencia objetiva”.
Pero abrazar la trascendencia, abrazarla es imposible sin una clara conciencia del sentido existencial, sin un sagrado compromiso por la vocación que emana del interior y sin una entrega total para la consumación del fin concebido.
Esta obra quiere reconocer a un hombre que ha consagrado su vida a la palabra escrita, un hombre que desde muy temprano se hizo conciente del poder creador de esta y de la misión que cumple en el devenir de los siglos.
Testimoniar no es solo cuestión de hacer un ejercicio declarativo de un hecho del que se conoce por medio de los sentidos. En el contexto que nos ocupa, testimoniar se refiere al ser y hacer, a la realización del propósito de vida, al encuentro íntimo con la propia escencia.
Por tanto, testimoniar es lo que somos, aquello que hacemos cada día. Es la historia que se va tejiendo en lo ordinario de nuestro vivir, a través de las acciones que describen la personalidad, el carácter y la convicción que expresa en el paso taciturno de nuestros días.
Este homenaje que hemos querido hacer en vida, con la complicidad del Ayuntamiento Municipal de Moca encabezado por el Dr. Miguel Guaroyuca Cabral, para la creación por primera vez en la historia de este cabildo de: 1) la categoría de “Mocanos Trascendentes” mediante resolución del Concejo de Regidores, de la que el Dr. Bruno Rosario Candelier es el primer mocano en ostentar; 2) la realización de un mural con el mismo nombre “Mocanos Trascendentes”, 3) la creación de una comisión permanente Pro Mocanos Trascendentes y 4) la puesta en circulación de esta obra en su honor.
Todo esto celebra la consagración absoluta a una causa que trasciende lo palpable, una que va más allá de los más de 60 libros escritos, de las cientos de conferencias dictadas, de las miles de horas de estudio y de las decadas de infatigable labranza por una causa que trasciende su realización personal, la causa de labor cultural y literaria.
Al hombre que homenajeamos, su amado terruño le vió nacer el 6 de octubre 1941, día para nosotros los crecientes, del monje alemán San Bruno, quien fundó la Orden Religiosa Contemplativa Cartujos, nombre que le dieron sus padres devotos, sin saber que junto a la providencia de Dios, le destinaron desde su mismo nombre a la obra que consumaría.
Bruno significa “Peto, coraza o armadura”, y ¿quién como él ha protegido y amado nuestra lengua?, ¿quién ha celado y escudriñado más nuestra literatura? ¿quién en la historía republicana ha dedicado más desvelos por nuestra lira? ¿quién ha cuidado y legado como él una profunda y densa investigación de las letras dominicanas?
Bruno ha hecho honor a su nombre, Bruno aun sigue construyendo su obra interiorista, Bruno ha cincelado en la petra roca de nuestra historia su proeza, Bruno se ha encumbrado sobre las antillas quisquellanas, Bruno sin duda alguna, se ha convertido en el más grande escritor dominicano y el autor mocano más trascendentes de todos los tiempos.
Aquí en su amado pueblo Moca, celebrarmos su testimonio de vida, aquí en su amado pueblo Moca celebramos su gran obra interiorista, aquí en su amado pueblo Moca desde esta cuna de heroes gritamos jubilosos los cuatro vientos, Bruno un mocano ceco, sacudido y medido por buen cajón, Bruno un mocano trascendente, Bruno un mocano sideral. !Felicidades Don Bruno Rosario Candelier!



