ElPregoneroRD- Santo Domingo, República Dominicana. – El abogado Frederick Ferreras afirmó que la trágica muerte de la niña Brianna Genao González constituye un doloroso reflejo de la profunda crisis de valores que atraviesa la sociedad dominicana, así como una alarmante señal del deterioro del núcleo familiar y del tejido moral del país.
Ferreras sostuvo que este hecho, en el que la menor perdió la vida a manos de sus propios tíos, no puede ser visto únicamente como un crimen atroz, sino como la evidencia de un sistema que ha fallado en su deber más esencial: proteger a los más vulnerables. A su juicio, el caso interpela a toda la sociedad y obliga a una reflexión colectiva sobre la pérdida de confianza, de costumbres y de principios que históricamente han sostenido a la familia dominicana.
“El caso de Brianna simboliza la ruptura de valores fundamentales. Aunque los perpetradores son responsables directos, la culpa no puede limitarse a ellos. La familia, la comunidad y la sociedad en su conjunto deben asumir su cuota de responsabilidad”, expresó el jurista, al señalar que la indiferencia, el libertinaje y la falta de compromiso familiar han creado entornos inseguros para la niñez.
Asimismo, advirtió que la desconexión emocional, la falta de comunicación y el debilitamiento de los lazos familiares han contribuido a un escenario donde la protección de los menores queda relegada frente a otros intereses. Según explicó, la confianza ha sido sustituida por el miedo, y la violencia ha comenzado a penetrar espacios que antes se consideraban seguros.
Ferreras hizo un llamado a realizar un profundo acto de reflexión nacional y a retomar los valores que han definido históricamente a la sociedad dominicana. Recalcó que la protección de la infancia debe convertirse en una prioridad absoluta, fomentando hogares basados en el respeto, el amor y la responsabilidad compartida.
Finalmente, afirmó que el legado de Brianna no debe quedar marcado únicamente por el dolor, sino transformarse en un llamado urgente a la acción. “Honrar su memoria implica reconstruir los lazos familiares, fortalecer la educación en valores y comprometernos a no permitir que otro niño sufra un destino similar”, concluyó.



