Por Abril Peña
En un mundo donde el estrés y la ansiedad son moneda corriente, un dominicano está utilizando la ciencia para crear entornos que sanan. Su nombre es Ari Peralta, y su trabajo fusiona neurociencia, diseño sensorial y tecnología para mejorar la calidad de vida de las personas.
Nacido en la República Dominicana y formado en instituciones de renombre como la Universidad de Harvard, Ari ha desarrollado una carrera internacional que lo ha llevado a colaborar con la NASA, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) y empresas como Nissan y Dove.
Como fundador de Arigami, un estudio de investigación con sede en Londres, y socio de Mycoocoon, una empresa especializada en cromoterapia, Ari lidera proyectos que integran elementos como luz, sonido y aroma para crear experiencias multisensoriales que promueven el bienestar.
Uno de sus proyectos más destacados es el diseño de una solución para automóviles eléctricos de Nissan que ayuda a los bebés a dormir durante los viajes, utilizando vibraciones y sonidos específicos. Además, ha desarrollado instalaciones inmersivas que permiten a las personas experimentar sensaciones como la distancia entre las estrellas o la temperatura del espacio, en colaboración con la fundación SciArt Exchange de la NASA.
A pesar de su impacto global, el nombre de Ari Peralta es poco conocido en su país natal. Su historia es un recordatorio de que el talento dominicano trasciende fronteras y de que es posible combinar ciencia, arte y tecnología para crear un mundo más humano.
Dominicanos que cambian el mundo.
Aunque en su país aún no se les reconozca como se debe.



