Por Nena Rodriguez
El Pregonero, Santo Domingo. La psicóloga y terapeuta sexual Ana Simó expresó en el caso que si una sierva de la iglesia le quite el marido a otra, cuando él lleve a la otra, la esposa no se puede controlar lo que la otra persona hace después de una separación.
Según relato de Ana Simó, hace un año y medio su esposo le confesó directamente que estaba enamorado de otra mujer.
“Me dijo claramente: me enamoré de fulanita, la hermana de la iglesia. Poco tiempo después, se fue de la casa y empezó una relación abierta con la nueva pareja, llevándola incluso a la iglesia que ambos compartían anteriormente”.
Ana Simó afirmó que no puedes hacer nada con que ese hombre vaya a la iglesia con la nueva hermana y se lleve a tus hijos; “lo que sí puedes hacer es cuidar el corazón de tus hijos, estar presente para ellos y trabajar en tu propia sanidad. Pero no puede hacer nada con que ese hombre vaya a la iglesia con la nueva hermana y se lleve a sus hijos.
La terapeuta hizo hincapié en “Tu dolor es que todavía no has aceptado que él la eligió a ella”, señalando algo muy importante: el duelo no solo es por el matrimonio que terminó, sino por la forma en que terminó: con deslealtad, con humillación, en un entorno que se suponía sagrado.
Aseguró que, y ella me dice, yo a mí se me desgarra el alma porque él viene a buscar a mis hijos con ella y yo digo que tú no puedes hacer nada, fíjate, tú no puedes hacer nada en el momento en que nos separamos.



