Por Nena Rodríguez
El Pregonero, Santo Domingo – La especialista en conducta y terapia de pareja Ana Simó aseguró que muchas relaciones terminan no por falta de amor, sino por agotamiento emocional, estrés laboral y acumulación de tensiones que afectan la vida en pareja sin que las personas lo noten a tiempo.
Simó explicó que ha tratado casos donde las parejas llegan a terapia convencidas de querer el divorcio, pero en realidad atraviesan un proceso de desgaste físico y mental que influye directamente en su vínculo afectivo.
“Experiencia me ha demostrado que muchas veces no es que acabó, es que están cansados o están muy enojados”, afirmó.
La terapeuta relató el caso de una paciente que llegó solicitando el divorcio tras dos años de matrimonio, pero que en realidad presentaba un cuadro de agotamiento crónico relacionado con su trabajo.
Según explicó, la mujer comenzó a experimentar síntomas como falta de energía, procrastinación y disminución del deseo sexual, lo que generó conflictos en la relación de pareja.
“Ella estaba diciendo: estoy cansada, estoy agotada, no tengo energía”, señaló Simó.
La especialista indicó que este tipo de desgaste puede llevar a malentendidos en la relación, ya que la pareja suele interpretar el distanciamiento emocional como desinterés o falta de amor.
Destacó que, en muchos casos, cuando se trabaja el agotamiento emocional, las personas logran reevaluar sus decisiones sentimentales y comprender mejor la importancia de su relación.
“Cuando yo comencé a trabajarle el agotamiento, ella comenzó a darse cuenta de lo importante que era ese hombre para ella”.



