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Ana Simó: Hay parejas tan conformistas que mientras tengan un plato de comida en la mesa, no quieren más nada

Por Nena Rodriguez

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El Pregonero, Santo Domingo…– La reconocida psicóloga familiar y terapeuta sexual, Ana Simó, dijo que en muchos casos de parejas existen uno de los dos que mientras tenga un plato de comida no quieren más, calificándolo como conformista.

«Hay personas tan conformistas, que mientras tengan un plato de comida en la mesa, no quieren más nada», expresó Ana Simó.

Ana Simó indicó que en las parejas, uno de los principales conflictos surge cuando uno de los dos tiene una visión distinta, es decir, hacia el futuro, buscando mejorar la calidad de vida de su familia, mientras que el otro se conforma con poca cosa.

«Hay gente que, teniendo un plato de comida, ya están tranquilos. Ya no necesitan más nada, pero resulta que se casaron con uno, que no quieren tan solo un plato de comida, que quieren tener una casa propia, que quieren tener que sus hijos estudien en un mejor colegio, que quieren después decirte, bueno, yo después quiero tener un ranchito, o quiero después tener ahorros para poder retirarme a los 65″, afirmó la terapeuta familiar.

Asimismo, enfatizó que el conformista, aunque tenga los recursos, no es capaz de ayudar en el hogar para invertir a largo plazo, pero sí en algunos casos puede tomar ese dinero, pero se beneficia de él con cosas innecesarias.

“Y el conformista quizás te dice, bueno, pero si tú buscas los cuartos. Pero en un momento dado tú te enteras que el conformista sí tiene para poder quizás aportar un poquito más, pero no lo hace porque ese dinero lo juega en un palé o ese dinero quizás lo utiliza para otra cosa que para él es importante», declaró Ana Simó.

En el mismo ámbito, la experta en la conducta dice que ocultar el dinero en una relación o no colaborar en la casa con los gastos puede provocar problema y la persona puede sentirse decepcionada porque solo ve su aporte y el conformista solo vive el día a día.

«Ocultar siempre es malo, lacera. Pero cuando se trata de dinero, la sensación de desilusión, decepción y de rabia, es parecida a la traición amorosa. El hombre me dice casi siempre, yo me siento desconsiderado, yo me siento abusado», sostuvo.