Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –La psicóloga y comunicadora Ana Simó alertó sobre los efectos devastadores del silencio dentro de las relaciones de pareja, al señalar que usarlo como herramienta de manejo del conflicto “hace muchísimo daño” y nunca genera cambios positivos. Según explicó, lejos de corregir conductas, el silencio acumula enojo, suposiciones, amargura y decepción, debilitando seriamente el vínculo.
Simó afirmó que esta práctica suele cargar la relación hacia el desgano y, en muchos casos, hacia la ruptura definitiva. “El silencio no repara, rompe”, enfatizó, al destacar que se convierte en un peso emocional que deteriora la comunicación y la confianza entre las partes.
La especialista diferenció dos formas en que aparece este comportamiento. Por un lado, quienes lo usan de manera consciente como castigo emocional, ignorando a la pareja para hacerla sentir insignificante. Por otro, personas que no buscan dañar, pero que se paralizan ante el conflicto porque no saben cómo enfrentarlo ni expresarse.
Ante esta realidad, Ana Simó subrayó la importancia del trabajo terapéutico, señalando que el rol del terapeuta de pareja es indagar qué hay detrás del silencio cuando este se vuelve el protagonista de la dinámica. Entender su origen, concluyó, es clave para romper esa “danza silenciosa” que puede llevar la relación al fracaso.



