Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La psicóloga Ana Simó expresó fuertes críticas hacia la forma en que algunos padres aplican la llamada disciplina positiva, advirtiendo que, mal entendida, puede debilitar la autoridad parental y afectar el desarrollo emocional y conductual de los hijos.
Simó afirmó que, si bien los niños deben expresarse, esto no puede confundirse con la pérdida de límites. “Aquí la autoridad soy yo y el papá de mis hijos. Punto. Yo soy la guía”, sostuvo, al señalar que los padres no pueden ceder su rol por miedo a incomodar o caer mal.
La especialista explicó que en consulta observa con preocupación cómo muchos padres evitan exponer a sus hijos a situaciones incómodas como el aburrimiento o la frustración bajo el argumento de proteger sus emociones. Sin embargo, aseguró que aprender a lidiar con esos “fantasmas” es parte esencial del crecimiento.
Ana Simó advirtió que la ausencia de reglas claras está generando niños con conductas desafiantes, dificultades para respetar figuras de autoridad y problemas de adaptación en los centros educativos.
“En la vida todo funciona con reglas, y eso hay que enseñarlo desde la casa”.
Recalcó que los padres no están llamados a ser amigos de sus hijos durante la niñez.
“Tú eres su papá. El amigo llegará después. Ahora lo que necesita es una figura con foco, que lo guíe y le enseñe”.



