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Ana Simó aclara la diferencia entre felicidad y bienestar: “La paz mental es el verdadero objetivo”

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Por Bellelyn Castillo


El Pregonero, Santo Domingo. –En una reciente reflexión sobre salud emocional, la psicóloga clínica, familiar y de pareja Ana Simó abordó un tema crucial para el desarrollo personal: la diferencia entre felicidad y bienestar, y cómo alcanzar un verdadero equilibrio emocional mediante hábitos conscientes.

Para Simó, la felicidad no debe verse como un estado permanente ni como un objetivo absoluto, sino como una parte del camino hacia un fin más importante: el bienestar integral.

“El bienestar es cuando un paciente me dice ‘yo tengo paz mental’. Cuando alguien me dice eso, le respondo: ahí llegaste, ese es el punto donde todo ser humano debe encontrarse”.

La psicóloga define la paz mental como una sensación de plenitud y equilibrio que permite sentirse bien con uno mismo y con el entorno, a pesar de los retos o momentos difíciles.

“La paz mental es una quietud interna. No es que todo sea perfecto, sino que tú estás en paz con tus decisiones, tu presente y lo que te rodea. Eso es bienestar”.

En su enfoque terapéutico, Simó invita a las personas a dejar de perseguir la “felicidad constante” y en cambio adoptar hábitos que fomenten el bienestar, entendiendo que este estado también incluye enfrentar momentos difíciles, porque “estamos vivos y vivir implica retos”.

Entre los hábitos que impactan directamente en la salud mental, menciona algunos fundamentales como:
• Tener una buena rutina de sueño
• Alejarse de relaciones familiares o sociales que intoxican emocionalmente
• Identificar y revisar los hábitos diarios que desgastan en lugar de nutrir.

Simó incluso plantea ejercicios prácticos, como llevar una libreta para registrar las actividades del día y reflexionar cómo cada una influye en el estado emocional. Esta toma de conciencia afirma, ayuda a identificar patrones negativos y sustituirlos por otros que aporten calma, enfoque y bienestar.

“Hay cosas que haces que crees que están bien, pero en realidad te están estresando. Cuando el paciente se da cuenta de eso, comienza a cambiar desde la conciencia. Ahí empieza el verdadero trabajo”.