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Alerta por ola de estafas en alquileres vacacionales ante la temporada de alta demanda

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El Pregonero, Santo Domingo.- El auge del turismo digital y la consolidación de las plataformas de economía colaborativa en América Latina han traído consigo un desafío creciente para la seguridad de los viajeros: el aumento de las estafas en línea relacionadas con hospedajes y alquileres vacacionales.

Los ciberdelincuentes aprovechan la confianza que generan las aplicaciones reconocidas para desplegar tácticas de fraude que se intensifican durante las temporadas vacacionales y eventos de alta demanda.

Uno de los métodos más recurrentes consiste en la publicación de anuncios clonados o alojamientos inexistentes utilizando fotografías atractivas robadas de internet.

Una vez que el usuario muerde el anzuelo, los estafadores buscan sacarlo de los canales oficiales para exigir pagos mediante transferencias bancarias o criptomonedas, métodos que vuelven casi imposible la recuperación del dinero. A esto se suman campañas de phishing a través de correos, SMS o mensajería interna que solicitan falsas validaciones de pago.

«Los delincuentes suelen generar una falsa sensación de urgencia para evitar que la víctima analice la situación con calma, utilizando argumentos como una supuesta alta demanda para presionar por pagos inmediatos», explica David Gonzalez, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

«La principal recomendación para los viajeros es mantener toda la comunicación y los pagos estrictamente dentro de la plataforma oficial. Cuando un anfitrión solicita continuar la conversación por WhatsApp o correo externo para concretar el pago, debe considerarse de inmediato una señal de riesgo».

A nivel global, organismos como la Comisión Federal de Comercio de EE. UU. e INTERPOL ya han alertado sobre pérdidas millonarias derivadas de estos esquemas.

La persecución penal de estos delitos enfrenta severos obstáculos normativos debido a su carácter transnacional, ya que un atacante puede operar desde un país, usar servidores de un segundo territorio y estafar a una víctima en un tercero, moviendo los fondos rápidamente a través de cuentas bancarias temporales.

Frente a este escenario, las plataformas tecnológicas continúan reforzando sus sistemas mediante inteligencia artificial, análisis de comportamiento y procesos estrictos de validación de identidad para frenar la suplantación y los anuncios falsos.

No obstante, el factor humano sigue siendo la primera línea de defensa.

«La tecnología por sí sola no es suficiente para frenar estas amenazas de manera definitiva», señala David González, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

«La prevención más efectiva surge de la combinación entre los controles de seguridad que implementan las aplicaciones y una sólida cultura de ciberseguridad por parte de los propios viajeros. Al verificar las reseñas, desconfiar de ofertas sospechosamente bajas y reportar actividades extrañas, los usuarios reducen drásticamente la probabilidad de que una estafa tenga éxito»