El Pregonero, Madrid, España. – El trágico accidente ferroviario ocurrido la tarde del domingo en Adamuz, Córdoba, y la posterior suspensión de todas las operaciones por tren entre Madrid y Andalucía, ha provocado un efecto dominó que ya impacta de forma directa en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) y en la intensa agenda de actividades que anteceden su inauguración esta semana.
FITUR, considerado el mayor evento turístico del mundo y que en su edición pasada reunió a más de 255 mil visitantes —155 mil profesionales del sector y 100 mil visitantes particulares—, enfrenta ahora una reconfiguración logística y organizativa sin precedentes en vísperas de su apertura.
Uno de los efectos inmediatos ha sido la imposibilidad de que cientos de profesionales del sur de España puedan desplazarse a Madrid en tren, lo que ha disparado la demanda de vuelos y vehículos de alquiler, generando un alza significativa en los precios, según reportes de fuentes empresariales citadas por el periodista Carlos Molina de El País.
En el ámbito institucional, la Junta de Andalucía decidió suspender todos los actos vinculados a FITUR, decisión que fue seguida por varios ayuntamientos como Sevilla y Jerez, que también cancelaron sus actividades previstas dentro del marco de la feria.
El sector privado tampoco ha escapado a las consecuencias. Exceltur, asociación que agrupa a 32 de las principales empresas turísticas de España —entre ellas Meliá, Riu, Iberostar e Iberia—, anunció la suspensión del foro empresarial programado para este martes, al que se esperaba la asistencia de más de 1,500 profesionales.
Entre los ponentes figuraban los alcaldes de Madrid y Barcelona, así como varios presidentes autonómicos y el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, quien tenía a su cargo la clausura del evento.
Mientras tanto, delegaciones empresariales trabajan contrarreloj para reprogramar sus agendas. Algunas organizaciones, como la hotelera Hotusa, optaron por mantener su foro “Hotusa Explora”, inaugurado este lunes con más de 500 asistentes confirmados.
Este nuevo contratiempo se suma a los ajustes previos que ya había tenido que realizar FITUR por la imposibilidad de contar con la presencia de la Casa Real en la inauguración tradicional del primer día, debido a compromisos internacionales de los Reyes, lo que obligó a trasladar el acto oficial al segundo día de feria.
A pesar del complejo escenario, FITUR sigue adelante como vitrina global del turismo, en una edición marcada por la resiliencia del sector ante circunstancias imprevistas y por el desafío de garantizar su normal desarrollo tras una de las mayores contingencias logísticas de los últimos años.



