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El Consejo Económico y Social: ¿Escenario de soluciones o anuncio vacío para el debate migratorio?

Por Abril Peña

ElPregoneroRD- Santo Domingo, En medio de las crecientes tensiones en torno a la migración haitiana, el presidente Luis Abinader —con el respaldo de Leonel Fernández— ha propuesto al Consejo Económico y Social (CES) como el espacio adecuado para definir una “ruta crítica” sobre este tema. Tras reunirse con los expresidentes Fernández, Danilo Medina e Hipólito Mejía, se llegó al acuerdo de canalizar este debate nacional a través del CES. Pero antes de celebrar la iniciativa, vale la pena hacerse algunas preguntas incómodas: ¿qué es realmente el CES? ¿Qué ha logrado en sus diez años? ¿Funciona como una herramienta de transformación, como una válvula de escape, o como una vitrina para anunciar lo que nunca se cumple?

Este reportaje se adentra en la trayectoria del CES desde su formalización en 2015, revisando los principales temas tratados, las resoluciones emitidas y lo más importante: qué se ha cumplido y qué no.

¿Qué es el CES?

El Consejo Económico y Social de la República Dominicana fue instituido por la Ley 142-15, promulgada el 11 de agosto de 2015. Fue reglamentado posteriormente en 2020 por el Decreto 291-20. Es un órgano consultivo del Poder Ejecutivo con la misión de facilitar la concertación entre sectores productivos, laborales y sociales del país. En total, lo integran 45 representantes: 15 del sector empresarial, 15 del laboral (incluyendo gremios profesionales) y 15 del social (ONG, iglesias, universidades).

Su estructura incluye un Pleno, una Comisión Ejecutiva y cinco comisiones permanentes: Institucionalidad, Educación, Economía, Medio Ambiente y Asuntos Emergentes. Sus decisiones no son vinculantes, lo que convierte su efectividad en un ejercicio de voluntad política más que de obligación legal.

Lo que ha hecho el CES: temas, resoluciones y cumplimiento

A continuación, un resumen de los principales hitos del CES desde su creación:

1. Conformación Inicial (2015–2016)

Tema: Establecimiento del CES como organismo formal. Resultado: Se eligieron los 45 representantes y se organizaron las comisiones permanentes. No se produjeron resoluciones sustantivas en este período, pero fue clave para la institucionalización del órgano.

2. Diálogo por las 12 Reformas (2020–2021)

Tema: Coordinación del diálogo nacional convocado por Abinader. Resoluciones: Recomendaciones sobre reforma fiscal, reforma laboral, seguridad ciudadana y servicios públicos. Cumplimiento: La reforma fiscal sigue sin presentarse formalmente. La reforma laboral fue introducida al Congreso en 2025, pero el proyecto sometido no refleja en su totalidad los consensos alcanzados en el CES. Sindicatos y sectores sociales han expresado inconformidad con varios puntos del articulado. Algunos avances aislados en seguridad ciudadana entre 2022 y 2024 no pueden atribuirse directamente al CES. Impacto: Aunque el proceso fortaleció la cultura de concertación, la desconexión entre el diálogo y la propuesta legislativa evidencia los límites reales del CES en la formulación de políticas.

3. Pacto Eléctrico (2021–2022)

Tema: Reforma del sistema eléctrico nacional. Resoluciones: Aprobación del Pacto Eléctrico; metas de reducción de pérdidas, diversificación energética y revisión tarifaria. Cumplimiento: Parcial. Las pérdidas bajaron de 38% (2015) a 28% (2024) y las renovables alcanzaron el 20% de la matriz, según el Ministerio de Energía y Minas. Pero persisten apagones y quejas por facturación. Impacto: El CES logró un consenso inédito, pero su implementación fue desigual.

4. Renovaciones del Pleno (2020 y 2025)

Tema: Elección de nuevos miembros y renovación institucional. Resultados: Los procesos se realizaron con transparencia. En 2025, se integraron 10 nuevas organizaciones y se logró mayor equilibrio de género (50% mujeres en algunas comisiones). Impacto: Garantizan pluralidad, pero no generan políticas. Son procesos administrativos.

5. 19ª Sesión Ordinaria del Pleno (14 de mayo de 2025)

Tema: Evaluación de temas sociales y económicos (no detallados públicamente). Resultado: No evaluable por falta de transparencia. A la fecha, no se han publicado actas ni resoluciones.

6. Producción de Memorias e Informes (2015–2025)

Temas: Empleo, pobreza, sostenibilidad, cambio climático. Resultados: Las memorias anuales del CES recogen análisis valiosos, pero no se traducen en políticas. La participación en eventos como Euroclima 2025 refuerza su perfil técnico, no político.

¿Escenario de soluciones o simple apaga fuegos?

El CES ha demostrado ser útil para despresurizar momentos críticos. Sirvió como amortiguador político en el diálogo por las reformas, y facilitó una ruta para el pacto eléctrico. Pero su historial también muestra un patrón:

Recomendaciones sin consecuencias: El CES no tiene capacidad de ejecución. Depende totalmente del Gobierno. Opacidad institucional: Las actas no se publican en tiempo real. Las resoluciones son escasas y muchas veces simbólicas. Resultados desiguales: Logra consensos, pero rara vez ve resultados concretos.

Por tanto, su rol es más moderador que ejecutor. Funciona como un espacio de diálogo, no como un motor de cambio. Es eficaz en el proceso, pero débil en el desenlace.

¿Puede el CES marcar la pauta en política migratoria?

Sí, si se redefine su papel. Pero eso requiere al menos tres condiciones:

Publicar de forma transparente las actas de la reunión migratoria. Fijar objetivos claros y medibles, como regularización, integración y cumplimiento de derechos humanos. Coordinar con el Consejo Nacional de Migración para que las recomendaciones se traduzcan en medidas reales.

De lo contrario, el CES corre el riesgo de convertirse en otro capítulo de la política del espectáculo: mucho anuncio, poco resultado.

Conclusión: entre el potencial y la desilusión

A diez años de su creación, el CES es más conocido por su intención que por sus logros. Tiene estructura, pluralidad y capacidad de convocatoria, pero no poder real. Si esta vez se limita a abrir el micrófono sin garantizar respuesta, el tema migratorio quedará atrapado —como tantas otras veces— entre el ruido y la inacción.

Los dominicanos merecemos más que una mesa redonda. Merecen una política migratoria seria, integral y con resultados.

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@abrilpenaabreu