Un año y quince días pasaron de una tragedia a la otra y como si fuese una lección que no aprendimos, nos volvieron a dar el examen, sólo para sacar peor nota que la vez anterior.
Cuántas vidas se perdieron en esta ocasión ? !Quien sabe!, aún estamos contando, todavía hay gente que cree que la cambio climático es un cuento de viejas, todavía sigue la inconsciencia de la gente respecto al manejo de la basura, todavía sigue la irresponsabilidad de las autoridades que se niegan a cambiar lo que a ojos vistas no está funcionando.
Ahora la culpa se las tiran los políticos como si de una pelota se tratase y no es para menos, nadie quiere cargar con el costo político de semejante pifia, una que costó de golpe 9 vidas y esa es la de la tragedia principal, que dió más duro porque los capitaleños , en nuestras torres y a pesar de los pesares, nos sentíamos intocables y las viscicitudes qué pasa el resto del país, se veían lejanas, pero en esta ocasión, los muertos se cuentan por docena y las pérdidas económicas están por verse.
Pero en lo que deciden a quien ponerle el sombrero, en el macabeo juego de “tin Marín de do pin gue” hay que tomar decisiones difíciles. Se necesita un sistema de drenaje, aunque RD se pase los siguientes 4 años en el infierno, por la construcción, el protocolo de emergencia debe de revisarse ya que no se adapta a lo intempestivo de los fenómenos naturales, antes y ahora nos agarraron asando batata, puesto que ni siquiera en Miami parecíamos estar en semejante peligro y el resultado es este, ante un mundo donde los fenómenos son cada vez más a menudo, más cruentos y más salvaje, las medidas deben de cambiar pero ya, se atreverán a pagar el costo las próximas autoridades, sean estas las que están o vengan otras ? Se imaginan qué pasaría si hubiese un terremoto ?



