Opinión Sin categoría

A Doña Raquel Arbaje y Susana Gautreau

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Por Isis Álvarez

Por sentido de testimonio, acompañamiento y adhesión al comentario de nuestra compañera del Gobierno de la Mañana, Susana Gautreau de Windt, respecto del tratamiento a los migrantes indocumentados en Estados Unidos a partir de enero de este año.

Como testigo del mismo por encontrarme presente en la cabina don Álvaro Arvelo, al momento de emitirse el referido comentario puedo y debo reconocer que Susana, es enérgica y emocionante en sus participaciones, fuera de todo discernimiento en sus juicios suele ser sensible a los temas, especialmente las políticas migratorias dominicanas.

He notado tales características en Susana, también notando el respeto a la integridad moral de los actores a los que se refiere, sobre todo a una primera dama, aunque se encuentre en ese momento bajo otro rol no deja de ser por encima de este la esposa del presidente dominicano.

Razón a la que nos referimos:
el tema titulado por la producción de
Z Digital, “RD debe aprovechar deportaciones de Estados Unidos para arreciar contra la migración haitiana”, trajo como consecuencia la contrarespuesta de la primera dama y titular del Gabinete de Niñez en el país, doña Raquel Arbaje, entendiendo como dice su comunicado que el trabajo de nuestra compañera ese martes 28 ofendió su persona y su labor social.

Si bien es cierto que la actividad a la que hizo referencia Susana, se realizó en Conani el martes 25 de octubre de 2022, -coincidentemente un martes- y no en la fecha a la que ella hizo referencia entendemos que las imprecisiones de fechas y datos son parte del quehacer, humanos al fin, aunque esto no justifique ni menoscabe los errores, no las mentiras, sino errores como este caso.

Imprecisión estoy segura punzan el espíritu de profesionalismo y certeza de cualquier profesional que trabaje con estricta orientación de fiabilidad y fundamento.

En alegato de Susana, puedo decir lo que muchos valoran su alta capacidad de análisis, precisión y ecuanimidad a los temas. Me entrega esa enseñanza todos los días al igual que lo hacen otros compañeros.

No he tenido la oportunidad de escuchar las declaraciones que provocaron la indignación de la compañera Susana, para poder tener un sentido más crítico de la opinión de la enviada del señor, Guterres, sobre la niñez haitiana que reside en nuestra nación, además me serviría para ver en el contexto de preguntas y respuestas que se produjeron.

Lo que sí conozco es que la Dra. Najat Maalla, pediatra y activista reconocida de los derechos humanos y la protección infantil en su país, Marruecos, vino a República Dominicana en esa fecha invitada por el GANA y Conani, como representante especial del secretario de las Naciones Unidas en su calidad de experta en temas de protección infantil
a los fines de recibir asesoría especial de ese organismo en materia de mejorar las políticas públicas para la infancia dominicana.

Así como conocer de los trabajos que se están ejecutando desde los diferentes organismos nacionales como Conani e Inaipi.

La Dra, Maalla M’Jid, es una promotora internacional sobre violencia, trata, trabajo infantil y derechos de los niños y adolescentes en el mundo, especialmente en regiones vulnerables.

Su agenda está orientada a hablar sobre esto, y en el caso singular de República Dominicana a hablar sobre la condición de la niñez haitiana en suelo dominicano. No creo difícil intuir que ese podía ser un tema a manejarse por la experta.

El tema de inclusión y de aceptación de extranjeros indocumentados aquí es el discurso que maneja la ONU con nosotros por medio de sus diferentes agencias, UNICEF, OIM y otras.

Por lo que quizás entendió Susana, que ante las declaraciones en cuestión, repito, que no he escuchado se pudo ofrecer más adelante respuestas por parte de las autoridades competentes.

Sea esto u otras las percepciones de la comunicadora compañera o de otros periodistas y comunicadores se tiene absoluto derecho a disentir, a inquirir y a resonar ante lo que considere oportuno hacer siempre y cuando no se decline en improperios e irrespeto.

Este no fue el caso aunque se haya sentido la pasión y vehemencia en el mismo.