El Pregonero, Santo Domingo.–El psicólogo Mario Minaya expresó que, cuando se produce una separación matrimonial en la que está presente la infidelidad, es necesario evaluar todos los factores involucrados para evitar consecuencias negativas innecesarias.
“Dos personas sensatas deben sopesar con tranquilidad todo lo que implica la separación, procurando que no se produzca un daño colateral innecesario”, manifestó.
Minaya sostuvo que, aunque una pareja no pueda continuar su relación sentimental, puede mantener una relación responsable como padres, proteger los bienes compartidos y preservar los vínculos familiares mediante el diálogo y los acuerdos.
“Tú y yo no podemos funcionar como pareja, pero podemos proteger a los hijos siendo buenos padres”, señaló el especialista, al destacar la importancia de separar los conflictos de pareja de las responsabilidades familiares.
Asimismo, indicó que las rupturas deben servir para identificar los patrones y las conductas que contribuyeron al deterioro de la relación.
“Siempre es posible parar el nivel de daño adicional cuando dos personas maduras se sientan y hacen los aprendizajes”, afirmó.
El psicólogo agregó que, con un adecuado acompañamiento profesional, estos aprendizajes pueden contribuir a salvar el vínculo o ayudar a las personas a no repetir los mismos errores en futuras relaciones.



