El Pregonero, Santo Domingo.La República Dominicana dio un paso histórico hacia el fortalecimiento de su resiliencia y capacidad de respuesta ante desastres al iniciar el proceso de construcción de su primer Marco Nacional de Recuperación (MNR), una herramienta estratégica que permitirá al país planificar de manera anticipada cómo recuperarse de eventos adversos sin comprometer los avances alcanzados en materia de desarrollo humano, crecimiento económico e inclusión social.
El proceso comenzó con la realización del taller nacional “Recuperar para Transformar”, concebido como el primer hito político-técnico para la formulación de este instrumento de Estado, liderado por el Ministerio de la Presidencia con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el apoyo de la Unión Europea y la participación de instituciones públicas, organismos internacionales, sector privado, gobiernos locales y organizaciones de la sociedad civil.
Durante la apertura de alto nivel, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza destacó la experiencia acumulada por la República Dominicana en la gestión de emergencias y crisis, y reafirmó el compromiso del Gobierno de fortalecer las capacidades nacionales mediante la construcción de un Marco Nacional de Recuperación Post Desastre. Señaló que esta herramienta permitirá organizar de manera anticipada las responsabilidades institucionales, los procedimientos, los recursos y la toma de decisiones, con el objetivo de proteger a la población y acelerar la recuperación frente a futuros eventos.
Mientras, la Representante Residente del PNUD en República Dominicana, Ana María Díaz, reconoció el liderazgo del Gobierno dominicano para avanzar hacia un Marco Nacional de Recuperación y subrayó que la recuperación debe servir para transformar las condiciones de vulnerabilidad, proteger los logros del desarrollo y colocar a las personas en el centro.
Por su parte, el jefe de Cooperación de la Unión Europea, Melvin Asin, indicó que esta iniciativa refleja el compromiso país de construir un futuro más sostenible y resiliente para todas las personas. “La recuperación no puede ser improvisada después del desastre, debe construirse con liderazgo claro, financiamiento previsto e instituciones coordinadas y una visión país compartida”, explico.
El evento incluyó una conferencia a cargo del Asesor regional y líder del equipo de Reducción de Riesgos de Desastres y Recuperación del Centro Regional del PNUD para América Latina, Luis Gamarra Tong, quien resaltó el valor estratégico de la recuperación post-desastre: La recuperación debe ser transformadora, atacando las acusas de riesgo y la inequidad, no solo reconstruyendo.
De acuerdo con estimaciones citadas durante el taller, la República Dominicana podría enfrentar pérdidas anuales cercanas a los US$676 millones debido a ciclones tropicales, equivalentes al 2.3 % del Producto Interno Bruto.
Dos días de trabajo para diseñar la recuperación del futuro
Tras la apertura formal del evento, cerca de 80 participantes iniciaron una intensa agenda técnica orientada a elaborar la primera versión del Marco Nacional de Recuperación. El proceso reunió a representantes de instituciones rectoras, de las sectoriales, de organismos de respuesta, entidades financieras, gobiernos locales, sector privado, academia, sociedad civil y cooperación internacional.
Durante el primer día de trabajo, los participantes analizaron el perfil de riesgo de la República Dominicana y las lecciones aprendidas de eventos recientes, incluyendo las inundaciones de noviembre de 2023. Las discusiones se concentraron en la construcción de una visión compartida sobre la recuperación, la definición de principios rectores, el fortalecimiento de la transición entre la respuesta de emergencia y la recuperación, así como la incorporación de herramientas para evaluar daños, pérdidas, necesidades e impactos humanos. Asimismo, se abordó la importancia de incorporar enfoques de inclusión, igualdad de género, atención a grupos en situación de vulnerabilidad, perspectiva territorial y adaptación al cambio climático como elementos transversales de cualquier proceso de recuperación.
El segundo día estuvo enfocado en los mecanismos necesarios para hacer viable la recuperación en la práctica. Los participantes trabajaron en propuestas sobre arreglos institucionales, modelos de gobernanza, coordinación intersectorial y mecanismos de financiamiento que permitan al Estado contar con recursos preestablecidos para responder de manera más rápida y eficiente después de un desastre. Las sesiones incluyeron ejercicios de trabajo colaborativo para diseñar estructuras de coordinación, identificar fuentes de financiamiento y establecer mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas que permitan monitorear el progreso de la recuperación y garantizar el uso eficiente de los recursos públicos.
El taller forma parte de un proceso más amplio que culminará con la elaboración del Marco Nacional de Recuperación, la instalación de un mecanismo técnico interinstitucional y la definición de una hoja de ruta para su validación y adopción formal. Con esta iniciativa, la República Dominicana se encamina a convertirse en uno de los países de la región que cuentan con una herramienta específica para planificar la recuperación post-desastre como una política de Estado, fortaleciendo su capacidad para proteger a las personas, preservar los avances del desarrollo y transformar las crisis en oportunidades para construir un futuro más resiliente.



