Hay algo que está pasando en la política dominicana que merece un análisis serio: los partidos parecen haber descubierto que una juramentación de un influencer genera más titulares que la integración de diez dirigentes tradicionales.
Por un lado, la comunicadora e influencer Denise Peña anunció su respaldo al proyecto presidencial de Gonzalo Castillo, argumentando que valora su trayectoria de trabajo y compromiso con el país. Mientras que, del otro lado del tablero, Radhamés Jiménez sigue ampliando su colección de juramentaciones y ahora incorporó a Rosa Marte, mejor conocida como “La Rubia del Toque de Queda”, a las filas de la Fuerza del Pueblo.
Y uno se pregunta: ¿los partidos están construyendo estructuras políticas o están armando un elenco para las redes sociales?
No está mal que comunicadores e influencers participen en política. Al contrario, tienen derecho como cualquier ciudadano. Lo curioso es ver cómo algunas organizaciones celebran estas adhesiones casi como si hubieran ganado una provincia completa.
A este ritmo, las próximas ruedas de prensa no serán con presidentes de comités intermedios ni dirigentes de base. Serán con tiktokers, youtubers, instagramers y creadores de contenido explicando por qué ahora apoyan a tal o cual candidato.
La política cambió, eso es evidente. Hoy los likes compiten con los votos y la viralidad se ha convertido en un activo electoral.



