Por Carlos Pared
Hoy tengo el orgullo dominicano a flor de piel. Celebramos 176 años de independencia una nación cada día más fuerte, próspera y alegre. En medio de los últimos acontecimientos que a todos nos confrontan y cuestionan, me enfoqué en ver y comprobar las luces que tenemos como país en este momento. Y es que dominicano al fin, soy optimista y positivo por naturaleza.
Nuestro país arriba a sus 176 años de soberanía y nos encuentra con grandes transformaciones sociales muchas de ellas, la mayoría, impulsadas en los últimos 8 años.
En casi 8 años los índices de pobreza han disminuido a la mitad. La creación de casi un millón de empleos muestra como se ha dinamizado la economía nacional, una economía que incluye a todos como muestra el acceso al crédito de los productores del campo, como a los microempresarios en las ciudades y los barrios. Nos visitan casi 8 millones de turistas anualmente, y cuando se regresan se llevan consigo el mejor activo natural que tenemos, la sonrisa de nuestra gente. La oportunidad, el acceso, la conectividad son algunas razones para ser el país con mayor perspectiva de crecimiento económico de la región, con un 6% como indican diversos organismos internacionales.
Casi 8 años de pasos importantes para asegurar el futuro al asegurar el desarrollo de los niños, niñas, y jóvenes. Quienes por primera vez pueden tener el cuidado a la infancia com una política de Estado. En duplicar el número de aulas de nuestro país y asesgurar que en los lugares más remotos haya acceso a educación garantizado, permitiendo que los hijos de un hogar humilde reciban buena educación y alimentación adecuada en la tanda extendida.
Casi 8 años impulsando acciones que den seguridad a la gente. Velando por el acceso a derechos fundamentales como la salud, con la inclusión de 2 millones de personas al Seguro Nacional de Salud, más hospitales y la consolidación de un Sistema Nacional de Salud. Y no se puede dejar, la tranquilidad de contar 7 días a la semana, por 24 horas, con el Servicio Nacional de Emergencias 9–1–1. Tranquilidad por saber que contamos con un servicio hecho para salvar vidas, como decenas de casos que me han tocado y me han contado.
Casi 8 años garantizando mayor inclusión y progreso mediante políticas sociales sólidas. Un inclusión social a través de programas que no solo promueven el desarrollo económico sino el capital humano. El talento. Así como la inversión sin precedentes en la juventud fomentando el estudio, emprendimiento e innovación.
Tenemos muchos retos para continuar asegurando el progreso y desarrollo de nuestro país, pero es justo reconocer los avances en la modernización del Estado. En estos 8 años se han establecido mecanismos de control y transparencia en toda la administración pública. Hoy contamos con una administración más eficiente, abierta y transparente. Con instituciones bien monitoreadas y coordinadas para garantizar el avance en la consecución de las metas y compromisos de gobierno.
Sí, tenemos muchos retos como nación, entre ellos continuar fomentando una ciudadanía responsable, fortaleciendo nuestras instituciones, seguir acercando la política y los políticos a la gente, continuar asegurando un clima de confianza para la inversión y desarrollo, fortaleciendo nuestra democracia que da muestras ya de madurez. Pero hoy, en medio de tanto ruido, es justo celebrar casi 8 años de conquistas de esta revolución del progreso.
En mi ejercicio de enfocarme en lo que se ha construido, en lo que hemos construído como país, he encontrado razones suficientes para seguir confiando en que estas conquistas representan un verdadero cambio. Un paso histórico que ha sentado las bases para que una nueva generación de dominicanos, más preparada, más sana y con mejores condiciones de vida, pueda avanzar con paso firme por más progreso y desarrollo; con más y mejores oportunidades para todos.



