Más de un tercio de los partos en el sector público durante el 2024 fueran de nacionales haitianos, en unas diez provincias los nacimientos de extranjeros fueron mayores incluso a los dominicanos, ¿alguien ha sumado en cuanto se traduce esto para el presupuesto de salud? ¿Alguien sabe cuántos infantes y madres mueren por el Estado en el que llegan ? ¿ Estas cifras se segregan, para evitar que nuestras estadísticas se degraden? ¿Cuántas de estas madres llegan con enfermedades infecto contagiosas? ¿ Cuántos profesionales de la salud han sido expuestos? Y por último pero incluso más importante a futuro ¿Cuántos de estos niños y madres se quedan en RD ? Porque de continuar creciendo de manera exponencial, con provincias con más partos de extranjeros que de dominicanos incluso casi duplicandonos, y con casi un 40% de partos anualmente, no hay que ser muy ducho en matemáticas para saber que el panorama social y cultural dominicano cambiará de manera irremediable en un muy corto plazo.
¿Alguien ha cruzado la documentación en los hospitales con la JCE? porque todos hemos visto cédulas en manos de personas que es bastante obvio y no por un tema de color como muchos quieren vender, cuyos portadores no son dominicanos y de vez en cuando se descubre que un cura, pastor, líder comunitario o sencillamente, un hombre de a pie en algunos casos por humanidad y en otros por negocio, se dedican a declarar niños de manera fraudulenta.
Nos la estamos jugando y en 15 años o menos tendremos una minoría étnica, que tendrá poder de decisión lo cual no sería malo si hubiese capacidad de asimilación, pero lo cierto es que para que eso sucede deben darse una serie de condiciones que en el caso de RD y Haití no están, y entonces lloraremos lágrimas de sangre, por con el miedo al cuco de la “xenofobia” de la comunidad internacional, su irresponsabilidad sumada a la nuestra nos va a salir caro, más aún que los miles de millones que gastamos ahora y que nos quieren vender que podemos recuperar a través del ITBIS o la mano de obra.



