El Pregonero, Santo Domingo.-Este viernes 16 de agosto, se celebra en República Dominicana el «Día de la Restauración», una fecha de gran importancia histórica y patriótica.
Este día conmemora la gesta patriótica que marcó la restauración de la soberanía dominicana en 1863, tras la anexión a España, y es uno de los días más significativos en el calendario cívico de la nación.
La Restauración de República Dominicana, es considerada la más contundente prueba de identidad nacional y de definición y afianzamiento de la soberanía nacional.
La también considerada segunda independencia, evoca una serie de enfrentamientos entre dominicanos y españoles registrados entre 1861 y 1865.
Se trata de una gesta patriótica en la que los dominicanos luchaban por defender la independencia y soberanía que recién había sido instaurada, el 27 de febrero de 1844.
La Guerra por la Restauración de la Independencia Nacional, comandada por el general Gregorio Luperón, un período que se extendió desde el 1863 al 1865, luego de que en 1861 el presidente, Pedro Santana, anexara el país a España después de que Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella lograran la independencia de Haití en 1844.
Para la época de la anexión la República Dominicana se encontraba en banca rota, como consecuencia de las luchas independentistas, por lo que Santana convenció a la sociedad dominicana de que convertir el recién establecido país en una provincia española era una buena idea.
Sin embargo, tras la anexión a España, las autoridades del reino que se establecieron en la isla comenzaron a maltratar a la población y a reservarse los mejores puestos de trabajo y riquezas para sí mismas, además de la crisis económica producida por el mal manejo de los españoles.
Pese a varios intentos fallidos de insurrección en 1863 surgió en Santiago un movimiento libertador dirigido por Gregorio Luperón, quien con su liderazgo y estrategia organizó a los campesinos y ciudadanos que se sumaron a la lucha que tenía como objetivo reconstruir y restructurar un gobierno nacional independiente y soberano.
Sin embargo, luego de que el movimiento restaurador lograra una importante victoria contra el presidente Santana en la localidad de Arroyo Bermejo de la provincia Monte Plata lo que lo hizo replegarse a la ciudad de Santo Domingo dónde estaba establecido su poder e influencia y evitar así volver a enfrentar a los restauradores.
Las tropas restauradoras volvieron a tener una victoria contra las autoridades anexionistas en 1864 comandadas por el nuevo gobernador de España en la isla, José de la Gándara, negoció la derrota en 1865 con Luperón y los demás restauradores abandonando el país para julio de 1865.



