Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –La comunicadora Rosa Ariza hizo un llamado claro y contundente a los padres: ejercer la firmeza no es una opción dura, sino un acto de amor. En un mensaje directo, advirtió que el verdadero riesgo no está en el enojo pasajero de los hijos, sino en las consecuencias de no establecer límites a tiempo.
Ariza subrayó que la crianza no debe confundirse con la amistad. “Usted no tiene que ser amigo de su hijo; lo que tiene que ser es el padre”, afirmó, destacando que la autoridad bien ejercida es una herramienta fundamental para formar carácter y responsabilidad desde la infancia.
Según explicó, el enojo de un niño ante una corrección es momentáneo y forma parte del aprendizaje. En contraste, una mala conducta no corregida puede desatar consecuencias graves y duraderas.“Educar con carácter es proteger su futuro”, enfatizó.
La comunicadora reforzó su postura con una reflexión heredada de su padre: “Es mejor que llore el niño, porque esa lágrima se seca rápido, a que llore el padre por un accidente, una lágrima que no se seca jamás”.
Un mensaje que pone en el centro la prevención, la responsabilidad y el amor firme como pilares de la crianza.



