Que la muerte de Paula sirva para algo

Por Abril Peña

Que el acoso existe en RD no es nada nuevo, lo nuevo es que se esté hablando de eso y se admita su existencia, la mayoría de las veces ni siquiera se admite, las víctimas son responsabilizadas o ignoradas y cuando se trata de acoso laboral se soluciona diciendo que porque no renuncian como si los trabajos crecieran en los árboles.

En esta ocasión una joven ha fallecido víctima en teoría de sus compañeros de trabajo y decimos en teoría, porque e en otras naciones donde hay leyes más rígidas esa familia estaría sin su miembro pero millonaria de por vida y las responsabilidades fuesen compartidas como de hecho lo son.

Este caso debería de servir para investigar las condiciones de trabajo no sólo en  la zona franca donde sucedió el hecho, si no en todas los demás e incluso deberían revisarse las leyes no sólo respecto al acoso laboral, si no al acoso en todas sus formas, que no está regulado aun, así como también penas más fuertes para los centros de trabajo no sólo por ignorar estas situaciones si no también por la falta de seguridad que proveen a sus empleados y cuya carencia fue bastante obvia puesto que la jovencita asesinada, fue al baño y pudo ser raptada dentro del plantel, violada y asesinada y absolutamente nadie se dio cuenta.

Que el Ministerio de Trabajo haya encontrado irregularidades en la zona franca en cuestión,  no es consuelo y sólo hace que nos preguntemos porque no fueron descubiertas antes, si se leen los comentarios en todas las publicaciones del tema,  podemos ver que el problema existe en todos lados, como también se puede ver, el obvio desencanto de la población tanto femenina como masculina,  ante la trivialización del problema en las empresas,  así como la impotencia al ver como el Estado no sólo no les protege, si no que pareciera estar en contubernio con el sector privado si se lee la data arrojada.

Que la muerte de Paula Santana Escalante sirva para algo más que crear tendencia en redes sociales.


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