Por Carlos Zapata
Hace un tiempo la enfermedad del cáncer se infiltró en mi familia, nos quitó a un ser amado, a mi padre. Quedamos destrozados. Desde entonces, al asumir responsabilidades como servidor público en el Gabinete de Política Social de la Presidencia coordinado por el Sr. Tony Peña, quien ha realizado una labor extraordinaria, hemos prestado especial atención para que ciudadanos en condiciones de pobreza y vulnerabilidad sean beneficiarios de jornadas preventivas contra el cáncer.
A partir de esa amarga experiencia, en cada uno de los encuentros que he tenido con líderes comunitarios en el marco de los preparativos de la primera jornada realizada a partir del 8 de octubre de 2021 y segunda a partir del 20 de agosto de 2022 les explico que las mismas son hechas para vivir sin miedo, porque una prevención es vivir sin miedo, porque prevenir el cáncer a tiempo salva vidas.
La importancia de detección y prevención a tiempo sobre todo en este escenario poscovid-19 es tal que, según estudios (oncólogos Incart) el fenómeno de incremento de la enfermedad del cáncer es tan alarmante que los especialistas dominicanos sienten preocupación debido, en primer lugar a que los pacientes con diferentes tipos de cáncer en el país como de pulmón, de mama, próstata y cérvicouterino está afectando a la población más joven, pues la gran cantidad de pacientes registrado es de entre 50 años de edad o menos.
En revisión matutina del periódico leí la entrevista que se le hiciera al Dr. José Ramírez, director del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (Incart), en la que especificó que algunos de los pacientes que se han realizado exámenes médicos de no ser tratados a tiempo corren el riesgo de llegar a tener cáncer. Es por eso que siempre motivo no tan solo a las mujeres sino también a los hombres, para que se hagan chequeos preventivos, porque esa decisión salva vidas.
En los recorridos de trabajo por los distintos barrios del gran Santo Domingo, entre ellos Los Tres Brazos, Los Minas, Los Mameyes, San Carlos, y otros sectores junto al equipo de la Dirección de Relaciones Interinstitucionales del Gabinete de Política Social para coordinar las jornadas preventivas contra el cáncer nos dimos cuenta que un alto porcentaje de esos ciudadanos nunca había asistido a un centro médico a hacerse un examen preventivo.
A partir de esos recorridos comprendo la preocupación de los oncólogos de que en el país por lo general el 65% de los pacientes llegan en busca de atención médica con cáncer en etapa avanzada, y lo más preocupante es que al día de hoy entendemos que la enfermedad del cáncer solo aparece en personas de edad avanzada entre 65 y 70 años, sin embargo el incremento se evidencia en jóvenes a partir de los 35 años de edad.
Finalmente, mi mensaje a través de este escrito es comunicarles que una detección a tiempo de la enfermedad del cáncer evita sufrimientos a quien la padece, evita dejar a familias destruidas, sumergidas en el dolor y la pobreza, ya que sus costos son inaguantable.
Soy optimista, y me llena de satisfacción haber servido para que en la primera jornada se atendieran con éxito 412 personas, y ahora en la segunda impactaremos a 700 familias, pues recibirán atenciones médicas y medicamentos, así como charlas de orientación y prevención oportuna contra el cáncer. La única forma de disminuir la mortalidad por la enfermedad es realizarse un diagnostico preventivo a tiempo.



