El Pregonero, Santo Domingo.-La Línea 1 del Metro de Santo Domingo, pilar del transporte masivo en la capital, enfrenta un grave deterioro estructural y operativo que genera cuestionamientos sobre la gestión y el uso de los recursos destinados a su mantenimiento.
Estaciones como Joaquín Balaguer, Los Taínos y Francisco Alberto Caamaño presentan filtraciones constantes, óxido en vigas, torniquetes inoperantes y acumulación de basura.
En la estación Los Taínos, el ascensor para personas con discapacidad ha sido convertido en depósito de limpieza, mientras que murales y espacios públicos muestran suciedad y desgaste extremo.
La situación se extiende a 21 ascensores y dos escaleras fuera de servicio en todo el sistema, según un informe de la Opret. Sin embargo, verificaciones independientes confirman que hay más equipos dañados que no figuran en la lista oficial.
Aunque la Línea 2 mantiene mejores condiciones, el contraste evidencia la desigual atención que reciben ambas rutas. La falta de transparencia y la ausencia de una respuesta clara por parte de la Opret sobre el personal y la frecuencia de mantenimiento alimentan las sospechas de ineficiencia administrativa.
La degradación del Metro no solo compromete la calidad del servicio, sino que también representa un riesgo para la seguridad de miles de usuarios, convirtiendo una obra emblemática en símbolo de abandono estatal.



