Retos y desafíos de la política criminal dominicana

Opinión

Por Alfredo de la Cruz


Robert Strange McNamara, fue secretario de Defensa en las administraciones de John F. Kennedy (1961-1963) y Lindon B. Johnson (1963-1968), y es recordado por muchos medios como el arquitecto de la guerra de Vietnam, que costó la vida a más de 3 millones de vietnamitas y a 60 mil estadounidenses, pero otros aseveran que tal vez Richard Nixon y su Secretario de Defensa Melvin R. Laird merezcan ese título con mayor exactitud. Tal vez, razono yo, sea más acertado llamarle padre del análisis de políticas públicas, una idea que desarrollo como sistema durante su cargo.

McNamara, como autor fue el primero en hablar del vínculo natural entre seguridad y desarrollo, “Hay entre nosotros una tendencia casi indesarraigable, a pensar en el problema de nuestra seguridad como si fuera un problema militar y a pensar en el problema militar como si fuera exclusivamente un problema de armas y contingentes humanos…” MacNamara, (1963).

La semana pasada en Efecto Global abordamos los retos y desafíos que enfrenta la política criminal de Republica Dominicana ante el auge en la criminalidad observado en los últimos años y haciendo un paralelismo con lo enunciado por McNamara pensamos que, sin seguridad se hace imposible establecer los fundamentos del desarrollo económico de una manera integral. La economía puede crecer es cierto, podremos tener un Producto Bruto Interno (PBI) alto, también es cierto, pero con condiciones de inseguridad puede causar grandes traumas a la sociedad.

Señalábamos allí que las sociedades demandan seguridad para el desarrollo, presentándose la disyuntiva de que esta tiene un costo y por consiguiente sin efectivo se hace muy difícil, por no decir imposible, aplicar los adelantos tecnológicos y llevar la planificación estratégica a la realidad, Daniel Pou Suazo comentó que lo más importante en una sociedad es que las prioridades estén establecidas, ya que la seguridad se vuelve muy costosa cuando se adquiere un gran desarrollo económico, como en el caso dominicano, sin hacer las inversiones necesarias para sostener los pilares de ese desarrollo.

Insistía Pou Suazo en que, esta desconexión es la que conduce a lo que él llama una visión “tubular” de la seguridad que lleva a todos a hablar de grandes inversiones y citó el caso del exministro de Interior y Policía, Carlos Amarante Baret, quien en su momento encontraba que la inversión en políticas de prevención era muy alta, a lo que Pou le respondió, los pilares de la política de prevención los tenemos ahí en la organización social y en relación de la sociedad con las estructuras del Estado que no son incorporadas a las políticas de prevención: sistema educativo, sistema de salud pública, ministerio de deporte, ministerio de la mujer, etc., porque en la nueva visión de las políticas públicas, ninguna política exitosa puede ser llevada a cabo por una sola instancia de la sociedad. Tenemos que entronizar las políticas públicas como cultura.

Al ser preguntado sobre cómo impacta la política antidrogas de Estados Unidos con la realidad a lo interno y si ciertamente, República Dominicana tiene una política criminal. Pou Suazo respondió que la política estadounidense de guerra contra las drogas invierte la visión de lo que debe ser la política antidrogas de cualquier país, porque en primer lugar no es un tema militar, es un tema delictivo de tipo criminal y como tal debe dársele un trato sujeto a la transparencia correspondiente con los órganos de la política criminal.

Continúo diciendo Pou Suazo que, en República Dominicana hay ejemplos de cuáles son las consecuencias del manejo de la persecución del delito con la discrecionalidad y el hermetismo que caracteriza a los militares, señalando los casos de ex altos oficiales de las Fuerzas Armadas Dominicanas, entre ellos coordinadores de operaciones de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) extraditados a Estados Unidos de América por estar involucrados en temas de narcotráfico. 

Esto es así, agrega Pou Suazo, porque la DNCD es un órgano que flota en el Estado sujeto al presidente de la república. El presidente de la república, apostillo Pou Suazo, recibe informes, no es un especialista que va a dedicar toda la jornada a dar seguimiento al tema del narcotráfico. Por tanto, un órgano de política criminal, mínimo debe estar adscrito a la Procuraduría General de la República, pero una procuraduría que tenga los elementos necesarios para construir o conformar políticas criminales, porque aquí tampoco la procuraduría tiene políticas criminales.

Pou Suazo afirmó que, el Estado dominicano ha tenido históricamente como funcionalidad servir para distribuir cuotas de poder, y en cuanto al Ministerio de Salud Pública, usted no puede afrontar el problema del narcotráfico ni del micro tráfico si no se asume la cuota que en termino de salud humana debe tener la política de prevención. Expresó que tenemos un Consejo Nacional de Drogas (CND) que debería diseñar las políticas de prevención, en vez de dedicarse a distribuir los dividendos de las grandes capturas de los cargamentos de drogas y de activos de las organizaciones criminales. Entonces solo sirve para consumir recursos en una burocracia que lo lleva a administrar recursos que provienen del mundo criminal.

Es por todo lo anterior que se hace necesario reducir los niveles de discrecionalidad con que operan organismos como la DNCD y establecer controles para rendición de cuentas a través de la fiscalización de un organismo colegiado externo que, no se sienta subalterno de esta. Si bien, se hace difícil crear como política pública, una política de criminalidad coherente si las instituciones que tienen que velar por el cumplimiento de las mismas son entregadas como retribución por labor política. Porque, si no hay fiscalización de un organismo colegiado externo, todos van a acabar tolerando las mismas prácticas, ya que la DNCD conforma una estructura de poder en el Estado dominicano.

Ante nuestra puntualización de que tenemos que trabajar para educar y cambiar las formas de cómo se hacen las cosas, Pou corroboró que su preferencia es que el esfuerzo fundamental sea enfocado en la ciudadanía, ya que, de darle más recursos a las instituciones del Estado, se incentiva la pelea de quienes quieren llegar a esas instituciones para manejar los recursos, para continuar manejándolos de una manera opaca también.

El programa de televisión Efecto Global, es una producción de Alfredo De la Cruz y Héctor Silvestre con el objeto de promover la educación y formación en pensamiento político, así como temas de Relaciones Internacionales y Seguridad Nacional con la finalidad de estimular las actividades docentes, creativas y científicas de una manera integral con un sentido crítico. Se transmite los sábados a las 7 de la noche por Hilando Fino TV canal 34 y de manera simultánea en línea por las plataformas YouTube Live, Facebook Live, Instagram Live y Twitter Live.

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